Corte Suprema rechazó demanda por secuestro internacional

Como  un secuestro de carácter internacional calificó el padre del menor identificado con sus iniciales C.A.D, el que su madre lo haya sacado sin su autorización de Australia para  volver a Chile.  El progenitor interpuso una demanda en contra la madre del niño invocando la Convención sobre los Aspectos Civiles del Secuestro Internacional, incorporada a nuestro ordenamiento jurídico interno por Decreto Supremo 386 del año 1994.

Dicha norma expresa que “deseando proteger al niño, en el plano internacional, contra los efectos perjudiciales de un traslado o de una retención ilícitos, y de establecer procedimientos para garantizar el regreso inmediato del niño al Estado de su residencia habitual, así como de asegurar la protección del derecho de visita”. En primera instancia la justicia chilena acogió la demanda.

El padre logró el respaldo del Juzgado de Familia, el cual ordenó el retorno a Australia del menor.  Hasta ese momento el niño de siete años volvería con su padre, pero la Corte de Apelaciones de San Miguel revocó la decisión desestimando la existencia de un secuestro de carácter internacional. La resolución fue respaldada por la Corte Suprema.

7 de marzo del 2003 y en Chile, los padres contraen matrimonio. Luego la pareja viaja a Australia, país donde nace el niño. Siete años más tarde la madre del menor salió del país con su hijo, algo que el padre desconocía y según su versión; sólo se enteró de la situación por la policía australiana.

 Al momento de presentar la demanda el progenitor invocó la Convención sobre los Aspectos Civiles del Secuestro Internacional, a lo que el tribunal superior estableció que sobre esta norma hay una de mayor contundencia: Convención sobre Derechos del Niño, incorporada a nuestro ordenamiento jurídico interno por Decreto Supremo 830 del año 1990.

Dicha norma expresa en su artículo 9.1: “Los Estados Partes velarán por que el niño no sea separado de sus padres contra la voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades competentes determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal separación es necesaria en el interés superior del niño”.

Un informe sicológico de la parte demandada daba cuenta de un fuerte apego del menor hacia su progenitora. El documento, tomado en cuenta por el máximo tribunal, afirma que: “fuerte vínculo materno que tiene el menor, advertido como apego cuando se angustia. Esto permite concluir, además, que la separación del infante de su madre a tan corta edad, lo deja expuesto de manera innecesaria a riesgos de carácter psicológicos que impedirían su desarrollo integral, lo cual desde la perspectiva del interés superior del niño, constituye una amenaza que lo pone en una situación intolerable».

La Corte de Apelaciones de San Miguel, en causa ROL 33-2011-FAM, agregó que el padre del menor no acreditó en el juicio copias certificadas que le permitan conocer las normas de Australia, respecto a los cuidados de los hijos en dicho país. Contando también con este antecedente la Corte Suprema dice en su fallo que “no resultando probado entonces que el reclamante tuviera la tuición del menor, excluyéndose así la posibilidad de calificar la conducta de la demandada como ilícita o violatoria de un derecho de visita previamente reconocido en el país tantas veces mencionado», dictó el máximo tribunal.

De esta manera la mujer tiene el permiso de la Corte Suprema para mantener a su hijo en territorio nacional sin prejuicio de que el padre pueda ejercer otros derechos.

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