Ingreso del Proyecto de Ley sobre Código Procesal Civil al Congreso. Objetivos, Principios y Ejes Centrales

Este  martes 13  de marzo ingresó al Parlamento el proyecto de Ley que propone instaurar un nuevo cuerpo normativo en materia de proceso civil en reemplazo del actual Código de Procedimiento Civil de 1903. El ejecutivo ingresó el proyecto cuya génesis se remota alrededor de 8 años, según señala el Mensaje. En el presente comentario, destacaremos los principales Objetivos, Principios y Ejes señalados en el Mensaje del Ejecutivo.

 

OBJETIVOS DEL PROYECTO

En cuanto a  los objetivos del proyecto, en primer término se señala como premisa los problemas del actual sistema de enjuciamiento civil, destacando sus niveles de retraso, el crecimiento exponencial de demandas nuevas año a año, la delegación de las funciones propias del juzgador en funcionarios o auxiliares, así como lo prolongado del procedimiento para obtener el cumplimiento compulsivo de las resoluciones judiciales. De este modo, de acuerdo al Mensaje, se busca consolidar el “sistema de justicia en la protección sustancial y no meramente formal de las garantías fundamentales. La dedicación exclusiva de los jueces a las labores jurisdiccionales, la aplicación preponderante de la oralidad, la inmediación, la flexibilidad probatoria, la sana crítica – con exigencias concretas de una conducta ajustada a la buena fe y una fundamentación adecuada de los fallos – y una racionalización del sistema de impugnaciones”…

EJES CENTRALES Y PRINCIPIOS QUE INSPIRAN EL NUEVO CÓDIGO

Entre los principales ejes centrales y principios, el proyecto señala:

1.- El proceso como instrumento para el ejercicio de la función jurisdiccional y el rol del juez. De acuerdo al Mensaje, esta reforma implica “un cambio de paradigma en la concepción del rol y poderes del juez respecto del proceso y el sentido tradicional en que se ha entendido el principio dispositivo o de justicia rogada que inspira nuestro actual proceso civil”. Destacando entre las facultades del juez, la institución de la carga dinámica de la prueba, facultándolo “con los debidos resguardos legales, [de] la posibilidad excepcional de distribuir la carga de la prueba conforme a la disponibilidad y facilidad probatoria de las partes, asegurando de este modo la vigencia de los principios de justicia, cooperación y buena fe procesal”.

2.- Fortalecer los métodos alternativos de solución de conflictos y arbitraje. El proyecto encomienda la dictación de leyes especiales como una vía externa a la sede judicial.

3.- Simplificación, modernización y principios formativos de los procedimientos. Esto se pretende llevar a cabo por medio de un  procedimiento “por audiencias, con preeminencia de oralidad y en el que priman los principios de inmediación, contradictorio e igualdad de oportunidad de las partes del proceso; continuidad y concentración, publicidad y buena fe procesal”. Sin perjuicio de lo anterior se contempla  que el principal procedimiento declarativo conste de un período de discusión esencialmente escrito, para luego realizar una audiencia preliminar y una audiencia de juicio propiamente tal y finalmente, la dictación de la sentencia de forma escrita.

4.- Apreciación de la prueba y formación y control de la convicción del juez. El proyecto “consagra la primacía de la sana crítica como sistema general y subsidiariamente, el de apreciación legal de la prueba”. De forma excepcional, el sistema de sana crítica se atenúa en forma excepcional, “principalmente, en la regulación de algunos medios de prueba, como los documentos, así como respecto de las presunciones de derecho y las meramente legales y de los actos o contratos solemnes, los cuales sólo pueden ser probados por medio de la respectiva solemnidad”.

5.- Sistema recursivo. Rol de la Corte Suprema. El sistema de medios de impugnación que contempla el proyecto, mantiene el Recurso de Apelación, practicando variaciones en cuanto a las resoluciones suceptibles de impugnación y dotándolo además, bajo ciertas circunstancias, de  la condición de recurso de nulidad. Se elimina el Recurso de Casación en la Forma, y se reemplaza el Recurso de Casación en el fondo por un Recurso Extraordinario.

6.-  La ejecución. En cuanto a la ejecución el proyecto contempla dos ejes. El primero, el “Fortalecimiento de la sentencia y rol del juez de primer grado jurisdiccional”, así se reemplaza el actual cumplimiento incidental por la denominada “La ejecución provisional” institución que permitirá, por regla general, “que las sentencias de condena puedan ejecutarse inmediatamente en un procedimiento ejecutivo autónomo”. Este procedimiento de ejecución provisional “regula en detalle causales de oposición tanto al procedimiento de ejecución provisional mismo, como a actuaciones específicas de ejecución, así como la posibilidad de solicitar indemnización de perjuicios en caso que se haya ejecutado una sentencia que posteriormente resulte revocada por la Corte.” El segundo eje, dice relación con la “Descentralización de la ejecución con control judicial permanente”, de este modo, el proyecto contempla para el procedimiento ejecutivo de cobro de los créditos consignados en títulos a los que la ley otorga fuerza ejecutiva, sean jurisdiccionales o extrajurisdiccionales y que, al mismo tiempo, proteja y garantice los derechos de las partes. En este contexto, se propone crear la figura del “Oficial de Ejecución, como profesional encargado de llevar adelante todas las actuaciones de apremio, incluido el embargo, pero sometido siempre a un control permanente del juez”.

7.- Pequeñas causas y tutela especial del crédito. El procedimiento monitorio. Se propone establecer un “procedimiento monitorio”, destinado a “brindar tutela rápida y efectiva para la declaración y cobro de pequeños montos de dinero o prestaciones no documentadas o para los casos en los que el acreedor no cuente con un título ejecutivo perfecto que le permita iniciar un procedimiento ejecutivo”. Asimismo, el Mensaje destaca  que “La eficacia del procedimiento monitorio pasa por la naturaleza declarativa de la sentencia o resolución que le pone fin y que, confiriendo a la parte una sentencia definitiva con eficacia de cosa juzgada y carácter de título ejecutivo, le permitirá iniciar un procedimiento de ejecución posterior”.

8.- Importancia del nuevo Código Procesal Civil. Supletoriedad. Este eje tiene como objeto no sólo conciliar las normas de carácter supletorias del proceso civil, con aquellos procesos ya modificados en nuestro Ordenamiento, sino también,  con el “carácter residual y vis atracttivo de la justicia civil, importa que el conocimiento de todos los asuntos no entregados a jueces especiales,  engrosa la competencia de los tribunales civiles conforme a los procedimientos regulados en el actual Código de Procedimiento Civil”.

Acceda al texto íntegro del Proyecto de Ley que establece el Nuevo Código Procesal Civil, en Microjuris.

(Fotografía, fuente:
http://abogadoricardo.blogspot.com/2010/10/reforma-civil-chile.html)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s