Ministro Alejandro Solís dicta condena de torturas a Sergio Aguiló Melo

El  ministro de fuero Alejandro Solís dictó sentencia en la investigación por el delito de torturas practicadas por agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), en contra del diputado Sergio Aguiló Melo, delito ocurrido en diciembre de 1981.

El magistrado determinó sancionar a los siguientes ex agentes: –Roberto Urbano Schmied Zanzi: 3 años de presidio. Se concedió el beneficio de la libertad vigilada. –Alejandro Roberto Morel Concha: 3 años de presidio. Se concedió el beneficio de la libertad vigilada. –Álvaro Julio Corbalán Castilla: 3 años de presidio. Se concedió el beneficio de la libertad vigilada. –Manuel Segundo Gallardo Sepúlveda:  3 años de presidio. Se concedió el beneficio de la libertad vigilada. –Carlos Ruperto Contreras Ferrada: 61 días de presidio. Se concedió el beneficio de la remisión condicional. –Sergio Iván Díaz Lara: 61 días de presidio. Se concedió el beneficio de la remisión condicional.

 La investigación determinó que: “De acuerdo con los hechos acreditados en este proceso es preciso señalar que  la Central Nacional de Inteligencia (CNI) fue creada por Decreto Ley N° 1878, el 13 de agosto de 1977 y  sucedió a la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), recibiendo de ésta su personal y patrimonio, con la función genérica de “mantener la institucionalidad vigente». De acuerdo al artículo 1° fue definida como un “organismo militar especializado de carácter técnico profesional», pero la función significativa de la CNI era la propiamente operativa, consistente en una actuación directa contra miembros de las agrupaciones de izquierda. Contra éstas se dirigían acciones de infiltración, seguimiento, detenciones, torturas y  represión armada. Para desarrollar todas estas labores sus agentes, por órdenes de sus Jefaturas, actuaban bajo nombres falsos, no revelando sus identidades ni aún ante los Tribunales de Justicia. Actuaban en los hechos sin sujeción a norma alguna, con facultades ilimitadas de desplazamiento y medios operativos. En Santiago, la CNI funcionó en numerosos recintos, en su mayoría clandestinos. Los más conocidos fueron los de Avenida República N° 517, donde se instaló  el Cuartel General y  de Borgoño N° 1470, lugar en que se mantuvo a muchos detenidos que fueron sometidos a torturas y  varios murieron”.

(Fuente: Corte Suprema)

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