Incentivos para las zonas extremas: aseguran que estos instrumentos deberían formar parte de una política de Estado

Un análisis sobre la necesidad de contar con una política de Estado sobre los incentivos para las zonas extremas realizaron las Comisiones Unidas de Hacienda y Especial de Zonas Extremas. Ello, en el marco de la tramitación del proyecto que apunta a generar un marco de mayor estabilidad para los instrumentos contenidos en las leyes N°s. 19.853, 19.606 y 19.420, y en el D. F.L. N° 15, de 1981, del Ministerio de Hacienda.

La iniciativa también apunta al perfeccionamiento y ampliación de las medidas de estímulo, con lo que se pretende beneficiar a más inversionistas y contribuir al desarrollo de un mayor número de proyectos de inversión en las zonas extremas.

Los senadores Carlos Bianchi, José García Ruminot y Pedro Muñoz Aburto confirmaron que iniciaron una discusión sobre la necesidad de mantener estos incentivos pero abordaron con el Ejecutivo  la necesidad de ampliar su ámbito de acción.

El senador Bianchi, presidente de la Comisión de Zonas Extremas, lamentó que «el Ejecutivo no demuestre entusiasmo por perfeccionar los instrumentos de incentivo a las zonas extremas que llevan 30 años de vigencia sin revisión y explicó que, por ejemplo, el incentivo a la contratación -ex 889-  tiene un error en el guarismo de $180 mil que es más bajo que el mínimo y si devuelve 17% al empleador y solo hasta este rango».

A su vez, el senador García Ruminot, presidente de la Comisión de Hacienda, explicó que «en lo fundamental, el proyecto establece y extiende determinados beneficios a zonas extremas, particularmente en lo referido a la contratación de la mano obra y la inversión en las regiones de Magallenes, de Aysén y de Arica y Parinacota».

Precisó que «vamos a continuar con el estudio y despacho de la iniciativa el próximo lunes dado que hay instrumentos de inversión y desarrollo y de apoyo a la actividad productiva que están a punto de vencer y nuestro interés es que esos instrumentos puedan seguir operando de modo dar estabilidad y seguridad a todos quienes ejercen estabilidad económica y productiva en estas 3 regiones».

Por su parte, el senador Muñoz estimó que «lamentablemente hemos perdido una gran oportunidad de fijar una política de Estado para las zonas extremas. Solo nos estamos preocupando de renovar instrumentos legales que no hemos medido». A modo de ejemplo dijo que en el caso de Magallanes «me gustaría saber cuáles son los efectos positivos que han tenido porque de acuerdo al último censo la región no ha crecido significativamente en habitantes».

Puntualizó que «esto significa que  estos instrumentos de desarrollo para las regiones no están generando el asentamiento poblacional que es importante si se tiene una visión geopolítica y de Estado». En ese sentido recordó que «Argentina impulsó una política no solo económica sino también con énfasis en lo humano, cultural y social y «ya nos triplican en población».

(Fuente: Senado)

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