Corte Suprema dicta condena por delitos de usura y estafa en caso Eurolatina

corte-supremaLa Corte Suprema condenó a Pedro y Marcos Elgueta Cárcamo y al ejecutivo Cristián Cisternas Aguirre, como autores de los delitos de usura y estafa, cometidos a través de la financiera Eurolatina, entre 1993 y 2000.

En fallo unánime (causa rol 12553-2011), los ministros de la Segunda Sala del máximo tribunal -Milton Juica, Hugo Dolmestch y Haroldo Brito; además de los abogados integrantes Jorge Baraona y Ricardo Peralta- acogieron el recurso de casación presentado en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago que había condenado a los tres imputados sólo por el delito de usura.

La resolución del máximo tribunal determina que  los hermanos Pedro y Marcos Elgueta Cárcamo deben cumplir una pena de 5 años y un día de presidio, sin beneficios; en tanto, Cristián Cisternas Aguirre debe cumplir una pena de 3 años y un día de presidio, con el beneficio de la remisión condicional.

“Luego, si bien es cierto que el descuento de tales gastos fue autorizado por los clientes de Eurolatina, su consentimiento se prestó para descontar gastos procedentes, que es lo que se verifica en el comercio usualmente, pero no para hacerlo respecto de gastos irreales que encubrían el cobro de sumas injustificadas. No obstante, no debe dejarse de tener en cuenta que en el delito de usura la víctima acepta de manera consciente los altos intereses porque su aflictiva situación financiera le impele a obrar de ese modo, y que, por otra parte, el prestamista puede imponer los intereses excesivos porque tiene en cuenta esa realidad, los que incluso, frecuentemente -al menos en parte- es consecuencia de los créditos previos. Por otra parte, la capitalización de intereses no devengados en una reprogramación de crédito constituyó una de las formas de exceder el interés máximo convencional, lo que ha sido avalado con los informes periciales descritos en el proceso, de modo que es un hecho establecido que en la operatoria de Eurolatina la aceleración de las deudas no se hacía sólo respecto del capital e intereses vencidos y capital adeudado pactado y vigente, sino también, respecto de los intereses aún no devengados de las cuotas aun no vencidas y aceleradas, lo que condujo, conforme a las palabras no desvirtuadas del perito, a una capitalización contraria al espíritu de la legislación y, en exceso, al anatocismo permitido. Así, al hacerse las reprogramaciones de los créditos tuvieron lugar incrementos indebidos de las deudas, lo que llevó a triplicar y hasta cuadruplicar las obligaciones originalmente contraídas por los clientes de Eurolatina y actuales querellantes, lo que se enmarca dentro de la figura del tipo de la usura. Estos hechos no se desarrollaron por error respecto de uno o algunos deudores, puesto que se enmarcan dentro de un procedimiento definido y fraguado con la finalidad de alcanzar los bienes de los deudores con una evidente intención de lucro ilegítimo. Por tal razón constituyen el delito de usura previsto en el artículo 472 del Código Penal”, sostiene el fallo.

Respecto del delito de estafa, se determina que los condenados idearon una forma de engaño a los clientes de la financiera para hacerlos creer que eran sujetos de crédito  y constituir hipotecas de sus bienes.

(Fuente: Poder Judicial)

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