Los Nocivos Efectos de la Desigualdad en la Economía Chilena

Las más recientes cifras emitidas por la OCDE, que nuevamente nos ubican en el último lugar en distribución de ingresos, amplían la discusión de una realidad ya subrayada por las actuales autoridades.

 

shutterstock_175830524“Chile está cerca del desarrollo”. La frase, usualmente utilizada en base a un ingreso per cápita que nos hace liderar América Latina, se desvanece al observar su distribución. Los sólo marginales avances al respecto en años recientes (según el índice Gini), nos impiden dejar el último lugar de la OCDE. Precisamente, ese organismo recordó recientemente que la diferencia entre el 10% de mayores y menores ingresos en nuestro país, respectivamente, es de 26,5 veces, cuando en Alemania, por ejemplo, la cifra ronda las 6 veces. Y si bien, resta por evaluar los efectos posteriores a 2011 (último año que toma la entidad en su cuadro comparativo), analistas acusan que la mantención de similar marco tributario, una fuerte concentración económica y un anticompetitivo entorno para las pymes, dejan poco espacio de optimismo para lo que pueda emanar del reciente dinamismo económico.
“La Parte del León”
Divulgado en 2013, el paper “La Parte del León”, de los académicos de la U. de Chile, Ramón López, Eugenio Figueroa y Pablo Gutiérrez, mostró que a partir de datos del Servicio de Impuestos Internos (SII) para 2005-2010, la participación en el ingreso de los individuos pertenecientes al 1% más acaudalado en Chile representó el 30,5% del ingreso total declarable. “Es decir, de cada kilo de la torta que produce nuestra economía, 300 gramos son apropiados por el 1% de la población, mientras que el 99% restante accede sólo a 700 gramos”. Añaden que “si el cálculo se hace para la participación del 0,01%  de los más ricos, que son algo más de 1.200 individuos, y si suponemos que una familia tiene 4 individuos mayores de 18 años, entonces se concluye que aproximadamente 300 familias se apropian de 100 gramos de la torta”.
El documento puntualiza además que el ingreso promedio del 1% de mayores ingresos equivale a unas 70 veces el sueldo mínimo, y que las estimaciones obtenidas para Chile dan cuenta que el país es por lejos el más concentrado entre todas las naciones para las cuales existen datos basados en declaraciones tributarias oficiales y estimaciones de ganancias de capital.
¿Marco Emprendedor?
El economista Eugenio Figueroa, afirma que en materia de distribución, desde hace 40 años las conclusiones son las mismas. “Existe un sistema sociopolítico que mantiene las condiciones de distribución de los ingresos y eso quiere decir que los sectores dominantes y los grandes poderes económicos tienen enormes poderes de decisión”. En su opinión, estos últimos “tienen en gran medida cooptados a los partidos políticos y se siguen tomando medidas a lo largo del tiempo que mantienen las estructuras excluyentes”. Sostiene también que el actual contexto tributario deriva en un resultado ineficiente, “porque usa tributos que cargan muy fuertemente a los sectores más desposeídos y no usa tributos importantes o eficientes como aquellos que capturan la renta económica de los sectores más ricos”.
Juan Pablo Swett, presidente de la Asociación de Emprendedores de Chile (ASECH), señala que en su posición, ha visto de cerca “muchas situaciones de desigualdad, concentración de mercado,  monopolio y abusos de parte de las grandes empresas en contra de los pequeños emprendedores”. Acusa que en variadas ocasiones las firmas se financian a costa de los más pequeños, realizando pagos diferidos de las facturas de sus proveedores, con 120 e incluso 180 días de desfase. “Lamentablemente, esta situación se ha convertido en una de las principales causas de la quiebra de los emprendedores en nuestro país”, plantea. “Recuerdo que un emprendedor de Linares que vendía $200 millones al año, recibió una orden de compra por $200 millones de parte de un retail. Como tenía que pagar $40 millones de IVA el mes siguiente, tuvo que pedir un crédito para poder hacerlo, porque no tenía liquidez. Así, entre los intereses de la deuda, sumado al factoring, un negocio que tenía un margen razonable fue liquidado por problemas financieros”.
Jean Boudeguer, gerente general de Cumplo.cl, indica que “los altos costos que tienen las pymes para endeudarse hacen que sea una verdadera proeza sobrevivir, ya que las utilidades del negocio terminan pagando intereses que no merecían”. Explica que para éstas, el promedio del financiamiento es de 30% anual para los créditos y de 40% anual para las facturas, y que en suma, éstas “deben ocupar excesivo tiempo en gimnasia financiera: cobrar facturas, pagar sueldos, además de vender y asegurar la calidad de productos o servicios, que sus clientes exigen. Y deben obtener rentabilidad en el camino”.
Contraproducente
Organismos como el FMI, tradicionalmente menos ligados a temas de desigualdad, han puesto particular énfasis últimamente en la importancia de contar con una mejor distribución de ingresos para impulsar el crecimiento económico. Documentos de la institución, de hecho, citan trabajos que demuestran que los ciclos expansivos duran más en países con mejores índices de equidad que en aquellos que exhiben inferiores resultados al respecto.
Para Guillermo Le Fort, Socio Le Fort Economía y Finanzas, la realidad de Chile al respecto hace que el país se prive de algunos recursos y talentos de personas que quedan fuera del sistema. Agrega que “la desigualdad también genera faltas de competencia, porque hay menos gente que puede optar a ofrecer los mismos bienes. La oferta se ve más restringida cuando algunos no pueden participar del sistema económico”.
Expresa, además, que en la medida en que la gente que no tiene acceso a salud y educación “no logra tener un desarrollo de sus propias capacidades y su productividad va a ser más baja, por lo tanto, el crecimiento promedio de este factor en el país va a ser menor”.
FUENTE:ESTRATEGIA.CL

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