Corte Suprema rechaza recurso de nulidad en caso Alto Río

alto rioLa Corte Suprema rechazó el recurso de nulidad presentado en contra de la sentencia del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción, que dictó sentencia condenatoria por las muertes y lesiones provocadas por el desplome del edificio Alto Río, la madrugada del 27 de febrero de 2010, en la Octava Región.

En fallo dividido (causa rol 185-2014), la Segunda Sala -integrada por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmetsch, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y Lamberto Cisternas- consideró que la sentencia del tribunal de primera instancia se dictó sin infracción de ley, como pretendían las defensas de los codnenados. La resolución del máximo tribunal confirmó las penas de 3 años de reclusión menor en su grado medio aplicadas a Ricardo Lorenzo Baeza Martínez, Juan Ignacio Ortigosa Ampuero y Felipe Andrés Parra Zanetti; y de 800 días de reclusión menor en su grado medio para el ingeniero calculista René Carlos Pettinelli Loayza. Todos, por su responsabilidad, en calidad de autores, de ocho cuasidelitos de homicidio, un cuasidelito de lesiones graves gravísimas, y seis cuasidelitos de lesiones simplemente graves, hechos ocurridos tras la caída del edificio Alto Río, en la madrugada del 27 de febrero de 2010.

“Que, en cuanto a las causales de infracción de derecho esgrimidas por las defensas de los condenados, se denuncia en primer término la violación de los artículos 143 de la Ley General de Urbanismo y Construcción y 1.3.2 N° 8 de la Ordenanza respectiva, que sólo exige inspección técnica externa para los edificios públicos (…) Para el caso concreto, el tribunal tuvo por establecido, en base a la prueba de cargo, que los acusados se obligaron a contar con un Inspector Técnico de Obra distinto del constructor (de ahí la denominación de externo), lo que se tuvo por establecido no sólo con el documento denominado Especificaciones Técnicas, sino que también con un documento firmado por Baeza Martínez y las aseveraciones de testigos, todo ello analizado en el razonamiento undécimo de la sentencia. Dado que la autorización para edificar fue visada por la Municipalidad con el compromiso de contar con el ITO, el tribunal hizo aplicables las disposiciones legales y reglamentarias que obligan al constructor y propietario a sujetarse a los permisos vigentes en el desarrollo de la obra que, para el caso, significaba cumplir efectivamente con las tareas del ITO. Sin embargo, en los hechos y tal como se tuvo por establecido, las tareas de control propias de ese profesional no fueron cumplidas por esa persona, que según la defensa era un trabajador de nombre Eduardo Ojeda Zavala, que tenía la denominación de encargado de la oficina técnica, pero su trabajo era controlar que no se produjeran atrasos en la ejecución de la obra, pero no tenía dirección técnica alguna, la que recaía en Baeza y luego en los jefes de obras, y bajo ellos, en los capataces, etc. Un control vertical que no se ajustaba a lo programado en las Especificaciones, a lo informado a la autoridad administrativa, a lo que estaba en noticia del revisor independiente y, en definitiva, a aquello en base a lo cual se concedió el permiso de edificación.
En consecuencia, la norma del artículo 143 de la Ley General de Urbanismo no se aplicó en el caso en relación a la supuesta exigencia de un Inspector Técnico Independiente, propio de un edificio público, por lo tanto, no ha existido la infracción de derecho que se reclama.

(Fuente: Poder Judicial)

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