Crecimiento, impuestos verdes y correctivos: temas de discusión por Reforma Tributaria en el Senado

codigo tributarioComisión de Hacienda recibió a representantes de sectores de la producción, energía así como a los organismos de defensa del medio ambiente y especialistas quienes plantearon sus visiones y propuestas sobre la iniciativa.

Una serie de consideraciones en materia de crecimiento, impuestos verdes  y gravámenes a los contaminantes y nuevas propuestas complementarias a la reforma tributaria plantearon los representantes de diversos sectores productivos y organizaciones que asistieron a la comisión de Hacienda, en el marco de la discusión del proyecto, en segundo trámite, que modifica el sistema de tributación de la renta e introduce diversos ajustes en el sistema. (Boletín N° 9290-05)

Al término de la jornada, el presidente de la Comisión, el senador Ricardo Lagos Weber indicó que en la Reforma Tributaria «se ha introducido -por vez primera- la posibilidad de aplicar impuesto a aquellas formas más contaminantes con el criterio de que ‘el que contamina paga’, evidenciándose dos posturas en las presentaciones.  Una que apunta a decir, que esto encarece el costo y, la otra, a indicar que al plantear esta reforma nos ponemos al día en la legislación internacional ya que en otras sociedades estos gravámenes se aplican desde hace un tiempo”, expresó el parlamentario.

Para el senador Juan Antonio Coloma la sesión estuvo abocada a escuchar los especialistas  quienes a su juicio, “entregaron varias pautas en el sentido de que cada día me convenzo que en el tema de renta atribuida desde un punto de vista operativo y constitucional es absolutamente inviable. Esto lo intuía pero es distinto cuando uno oye tanta gente y puede darse perfecta conciencia de que aquí tenemos el gran estorbo dentro de lo que cualquier reforma  que pueda ser planteada”.

Planteamientos de la CPC

De esta manera, la sesión comenzó con la intervención del presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Andrés Santa Cruz, quien planteó sus aprensiones ante el bajo crecimiento  del país, para lo cual indicó que, “la Reforma Tributaria debe preocuparse de atender el crecimiento del país,  más aún cuando vemos una desaceleración hoy día, por lo tanto, hay que ser más cuidadosos para lo cual es fundamental incentivar los sistemas de ahorros”.

Agregó que “es muy diferente una reforma tributaria cuando uno pronostica índices de crecimiento entre el 5% y el 6%, que cuando está hablando de cifras más cercanas al 3,5% ó 4%”.

El  presidente de la entidad indicó que  este proyecto tiene a  lo menos, “40 errores técnicos en el impuesto a la renta, las cuales son muy largas de enumerar”, pero destacó que entre las cosas positivas, “se podría aplaudir la sanción a la evasión y evitar la elusión tributaria. Compartimos que los que ganan más deben pagar más equitativamente con lo ganado”.

Andrés Santa Cruz propuso como conclusiones que, “el sistema de integrado sobre base percibida debiera mantenerse aplicando un alza impuesto de primera categoría a las empresas incluso disminuyendo la gradualidad”. Además propuso contemplar cambios a partir 2018. “Es preciso realizar una comisión que pueda hacer una profunda discusión” y “un trabajo mancomunado entre todos los sectores para lograr la más equitativa propuesta”.

Por su parte, la experta en  Servicios Tributarios Legales, Soledad Recabarren, también de la CPC,  indicó que “desde el punto de vista técnico la reforma es un buen documento porque toca de manera ordenada un cambio completo a un sistema; sin embargo, en su aterrizaje se cometen una serie de errores, tanto de vigencia, de referencias y de redacción. Éste es uno de los cambios tributarios más importantes a nuestro sistema impositivo desde el año 1984, con independencia de si estamos de acuerdo con él o no”, planteó.

De esta manera en la intervención de la CPC se planteó  una alternativa a este proyecto de ley, el cual puede recaer en la aplicación de un sistema desintegrado, donde las empresas paguen un impuesto único -primera categoría- y que, “de forma independiente, sus dueños y accionistas se afecten con un gravamen sobre los dividendos que retiran”. Este último podría tener una tasa fija -como sucede en países como EE.UU. o Perú- o una escala progresiva, dependiendo del monto retirado.

“Los beneficios de esta alternativa apuntan a equiparar este servicio a la OCDE, lo que quita complejidad al mecanismo. Tiene un  menor costo de fiscalización y entrega simplicidad en el control para el contribuyente” señalaron.

En tanto, “las desventajas de estas alternativas apuntarían  a que aplica tasa muy alta de impuesto a las pequeñas empresas. Tiene un sistema integrado sobre base percibida, es decir el actual vigente, porque incentiva la inversión y distribución lo que podría conllevar a surgir sociedades de papel”.

Encarecimiento de la energia

En su exposición, el Vicepresidente Ejecutivo de la Asociación de Generadoras de Chile A.G, René Muga, se refirió a la posibilidad de que la reforma tributaria que impulsa el Gobierno contemple un impuesto a las emisiones de CO2, con el consiguiente efecto sobre la generación de las centrales termoeléctricas, entre otras actividades productivas.

“Tenemos que entender bien ¿qué se está gravando?, ¿qué se define por emisiones?. Entendemos que se refiere a emisiones de CO2, que no están cubiertas por la actual norma de emisiones, entendemos que así es y habrá que analizarlo», mencionó el dirigente.

Agregó que este es un tributo que “hace más cara la generación eléctrica y otras actividades productivas que están gravadas ya que consistirá en un impuesto que afectará a todas las fuentes fijas con emisión de C02, que corresponden aproximadamente en un 35% a la generación eléctrica, del total de la actividad productiva e industrial”.

Recalcó que este impuesto se implementará en una coyuntura de altos precios de la energía y con una situación de sequía que afecta desde hace 4 años al país. «Obviamente, como cualquier sector productivo, preocupa el no conocer detalles de un impuesto que va a afectar a tu actividad, vamos a tener que analizarlo con más detalle y ver cómo repercute en una parte de la generación eléctrica, como es la generación termoeléctrica».

Para el abogado Eugenio Evans, representante de la oficina de negocios, Cubillos Evans, el proyecto infringiría el principio de legalidad en materia tributaria, porque no especifica la tasa del impuesto. “Esta es una garantía que tienen los contribuyentes de todo el mundo, pero el proyecto de ley no detalla cuánto se va a pagar por emitir por cada uno de los determinados gases tóxicos”, en cambio, entrega su determinación a discreción de los Ministerios del Medio Ambiente, Salud y Hacienda, “en base a elementos difíciles de determinar, como por ejemplo, qué porcentaje del total de emisiones es atribuido a las turbinas y calderas de las generadoras eléctricas o a otros contaminantes”.

A juicio de Evans, el proyecto de ley al señalar que el impuesto no se considerará para efectos de determinar los costos marginales del sistema, “da a entender que el gravamen exclusivamente se dirige a fuentes de producción de energía eléctrica, lo que es discriminatorio respecto de otras fuentes de emisión que pueden ser igualmente dañinas a la salud de la población”.

Una tercera observación apuntó a que en el proyecto no están exceptuadas expresamente del gravamen las emisiones de CO2 que resultan de la combustión de las plantas de biomasa, “que es la principal fuente de energía renovable no convencional del país. “Esto genera incertidumbre”, enfatizó Evans.

Impuestos verdes

Para la Directora ejecutiva del programa Chile Sustentable, Sara Larraín, “el gobierno de Michelle Bachelet ha incluido impuestos verdes en su Reforma Tributaria, con el fin de  gravar parte de los  impactos de fuentes contaminantes (con potencia mayor a 50 MW térmicos, especialmente termoeléctricas a carbón) y vehículos diesel de alta cilindrada para uso particular”.

El impuesto verde (artículo 5º de la Reforma) gravará las emisiones de material articulado, óxido de nitrógeno y dióxido de azufre  en 0,1 dólar por tonelada emitida, “monto  bajísimo, pero que la autoridad asegura haber calculado en base al costo en la salud de la población”.

Además de la contaminación local, el impuesto grava emisiones de CO2, causante del calentamiento global, en 5 dólares por tonelada, (1/4 del gravamen internacional). Agregó Larraín que pese a lo  reducido del impuesto, “se valora la medida pues sincera ante la sociedad y  el mercado, los impactos de estas tecnologías tienen sobre el ambiente y la salud de la población  y propicia la transición hacia una matriz más limpia”.

Entre las conclusiones Sara Larraín, indicó que este impuesto, “no cubre otras fuentes fijas por lo que recomendó que se aplique este gravamen a todas las fuentes contaminantes”. También valoró que “a partir del 2020 a 2025 se aplique a los contaminantes un impuesto gradual además de proponer, que se grave también la emisión de metales pesados como mercurio, cadmio y níquel  y que afectan a fundiciones del sector minero”.

Bebidas e impuestos

A su turno, el representante de la Asociación Nacional de Bebidas Refrescantes, ANBER, Francisco Diharasarri, detalló los aspectos que más le preocupa al sector con el aumento de los impuestos a las bebidas azucaradas.

Recordó que  en la actualidad, el impuesto a las bebidas es uno de los más altos en la región de América Latina (IVA 19% más el impuesto específico del 13%). Agregó que, con este proyecto estaríamos sobre una tasa de 36 y 37%, es decir, casi dos de cada cinco botellas que se produzcan estarían destinadas a recaudación fiscal”.

Por otro lado, aseguró que, a juicio del sector “se trata de un impuesto discriminatorio porque solo graba el azúcar, cuando son 4 nutrientes los que inciden en la salud de las personas: azúcar, grasa saturadas, sodio y calorías”.

Por lo tanto, “la Reforma estaría afectando una sola categoría que es las bebidas azucaradas que representa solo el 6% de la ingesta calórica diaria”, mencionó.

Ex presidente del banco central

En tanto, el ex ministro y ex presidente del Banco Central, José de Gregorio expuso respecto al texto legal y señaló que «me encuentro abierto a todos los temas». Precisó que «la reforma la pagan todos porque va a afectar a todos directa o indirectamente. Sin embargo, desde el punto de vista de la incidencia final es una reforma progresiva: pagan más quienes ganan más y eso sin duda es un avance positivo».

Consultado respecto a los efectos que tendrá la reforma en los diversos sectores productivos y de la economía, De Gregorio mencionó que «no tenemos capacidad de analizar los efectos pero sin duda que nos encontramos en un punto de inflexión dónde hay que hacer esta reforma para hacer los cambios necesarios».

 En cuanto a las evidencias de la relación de impuestos, inversión y crecimiento, el ex titular del BC precisó que «no hay efectos al largo plazo, la evidencia de la relación impuesto y crecimiento es escasa y muy diversa».

 Mencionó que las consecuencias del cambio al sistema tributario son difíciles de predecir y entender porque cuando hay una modificación cambia también la conducta de las empresas y las personas».

 Asimismo y a diferencia de otros expositores, el ex ministro vio con buenos ojos el impuesto de timbres y estampillas porque  «a su juicio actúa como un desincentivo al sobre endeudamiento».

Iimpuestos correctivos e instituto libertad

 A su turno, la Organización Panamericana de Salud a través de su representante a.i. de OPS/OMS en Chile, Roberto del Águila expuso sobre la evidencia que existe respecto a los beneficios para la salud de las personas que implica gravar algunos productos como el tabaco, ya que se desincentiva el consumo.

 Puntualizó que la prevalencia del consumo de tabaco en Chile es especialmente alta, particularmente en la población joven.

 Finalmente, el director del Instituto Libertad, Rafael Aldunate dio a conocer las preocupaciones que genera la propuesta de reforma tributaria en discusión y señaló que «una recaudación de esta magnitud» no aparece como «una necesidad tan objetiva o concreta y creemos que sin duda va a afectar el crecimiento».

 Aseveró que «no conozco  un precedente de un país que haya subido los impuestos corporativos en un 100% en un periodo de menos de 4 años. Eso hay que evaluarlo. Los márgenes en una economía abierta son cada vez menores, cada vez vemos proyectos con menores retornos y con mapa de riego y muchos supuestos», dijo.

 Respecto al FUT, Rafael Aldunate explicó que «lo que no se dice es que si bien efectivamente gran parte de ese ahorro se encuentra en sociedades de inversiones y en el mercado de capitales -junto a los fondos de la AFP- ha permitido que haya un  mercado de capitales de largo plazo y profundo».

 Recalcó que «no se dice que en Chile hay 2,3 millones de créditos hipotecarios a 30 años y a una tasa de 4% o 5%, uno de los créditos hipotecarios más baratos de la región. Son créditos que no pagan de pie más de 5 o 10% del valor de la propiedad y esto ha permitido financiar una de las mayores añoranzas de una familia: la casa propia».

(Fuente: senado)

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