Diputados llaman a proteger derechos laborales y previsionales de los músicos

musica autorEn forma unánime, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de resolución N° 142, que solicita a la Ministra del Trabajo y al Subsecretario de Previsión Social, que en uso de sus atribuciones, instruyan a la Dirección del Trabajo la generación de un programa permanente de fiscalización y promoción de los derechos laborales y previsionales de los músicos.

El documento fue presentado por los diputados Guillermo Teillier (PC), Maya Fernández(PS), Roberto Poblete (Ind), Víctor Torres (DC), Issa Kort (UDI), Ramón Farías (PPD), Juan Luis Castro (PS) y Claudio Arriagada (DC).

Los legisladores sostienen que diversas organizaciones de músicos, tales como Sinamuarchi (Sindicato de Interempresas Nacional de Músicos y Artistas de Chile), SCD (Sociedad Chilena de Derecho de Autor) y Sitmuch (Sindicato de Trabajadores de la Música en Chile), vienen representando la difícil situación laboral de sus asociados y de los músicos en general.

«La gran mayoría de los músicos laboran habitualmente sin contrato y, por ende, sin acceso a las mínimas prestaciones sociales y beneficios laborales. En efecto, la realidad laboral de los músicos dificulta el ejercicio de derechos tales como seguro de cesantía e indemnizaciones por años de servicio, entre otros», indican los legisladores.

Agregan que esta informalidad redunda en la desprotección de los músicos frente a enfermedades y accidentes del trabajo. Las organizaciones indican que un alto porcentaje de sus asociados no tiene acceso a ningún sistema de salud, «por lo que consideran necesario que se adopten medidas en orden a garantizar este derecho a los músicos chilenos, considerando la realidad de su trabajo».

Sólo un escaso número de músicos se encuentran amparados por la Ley 15.478 de 1974, que permitió a los trabajadores del teatro, cine, radio y televisión incorporarse a la Caja de Empleados Particulares. Los demás trabajadores de la música tienen la opción de cotizar como independientes, recursos que generalmente provienen de otras actividades, pues la actividad artística por sí sola es insuficiente para solventar dichas cotizaciones.

Esta situación fue abordada con la incorporación, en 2003, en el Código del Trabajo, del Capítulo IV que regula el Contrato de los Trabajadores de Artes y Espectáculos, normas que reconocen la especialidad del trabajo artístico en cuanto a su naturaleza, extensión de la jornada y duración de los contratos. «No obstante, las organizaciones gremiales del sector han expresado que la situación de los músicos no ha variado desde entonces, toda vez que los servicios prestados son limitados en el tiempo y frente a una multiplicidad de empleadores, a lo que debe sumarse una débil fiscalización de los órganos competentes».

(Fuente: Diputados)

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