Artículo «Chile y Polonia: Cooperación internacional, novedosa y eficiente»

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 Por José Luis López Blanco(1)

El elemento central, que da sentido y unidad a estas nuevas formas de relación bilateral, se refiere a la capacidad de estos dos países, Chile y Polonia, según nos muestra la historia de cada uno, para ir formando su propia nacionalidad, a través del esfuerzo y contribución de sus ciudadanos, de distintos orígenes, clase social y profesión – tales como políticos, militares, académicos, profesionales, hombres de negocios, trabajadores y mujeres – superando, a veces, situaciones muy difíciles y hasta trágicas, manteniendo siempre un renovado espíritu de emprendimiento.

Primeras visitas a Polonia

Visité Polonia, por primera vez, en el mes de noviembre del año 1990.

Recién se iniciaba en ese país un gran proceso de transformación política e institucional.

Recibí una invitación del entonces Embajador de Polonia en Chile, interesado en conocer más a fondo la experiencia chilena de apertura al comercio internacional, desarrollada con gran éxito en años anteriores, especialmente en la segunda mitad de la década de los años 80. El Gobierno de Chile había promovido, en aquella época, una profunda transformación institucional, orientada a reconocer la separación de poderes públicos, el rol subsidiario del Estado y el emprendimiento personal, como fundamento del desarrollo económico.

Mi estudio jurídico había participado activamente en una inversión de gran envergadura entre una empresa de Nueva Zelandia, a la cual representábamos, y un importante grupo empresarial chileno. Ese fue el primer gran acuerdo internacional de negocios que tuvo lugar en Chile, después de la grave crisis económica y bancaria de los años 1982 y 1983.

Al visitar Polonia, en ese año, uno podía advertir, tanto en los aspectos de las personas en las calles, como en la organización y estructuras de las empresas que me tocó visitar, los efectos que había dejado un largo tiempo de sujeción a sistemas políticos y de gobierno, en donde el Estado tenía, prácticamente, todo el poder de decisión bajo un solo partido y única ideología.

Un nuevo período en la historia polaca

En el año 1989, cuando Polonia empieza a desligarse del tutelaje soviético, y se inicia un proceso de transformación política y económica, se reconoció nuevamente, la libertad de emprendimiento individual en los polacos. Los “Acuerdos de la Mesa Redonda”, de Abril de 1989, constituyeron el primer reconocimiento formal del nuevo sistema político, que empezó a tomar forma en ese país. En el mes de Agosto de ese mismo año, se elige un nuevo Presidente de la República, en las primeras elecciones libres, después de varias décadas.

Debe destacarse la naturaleza esencialmente libertaria del pueblo polaco que, ya en el año 1791, había dado origen a la primera Constitución Política de carácter democrático en Europa. Con posterioridad, Polonia sufrió situaciones verdaderamente trágicas, donde incluso, literalmente, desapareció del mapa, al ser absorbida por países vecinos.

Sólo en 1918 recupera nuevamente su independencia, pero, años después, con motivo de la Segunda Guerra Mundial, sufre, primero, la invasión de la Alemania nazi, y, después, la ocupación soviética.

Hoy día, al visitar Polonia, uno no puede dejar de admirar, profundamente, ese espíritu de fuerza y vigor, tan propio del pueblo polaco, que lo lleva a situarse como uno de los países de mayor desarrollo institucional, económico y social de Europa.

A esta fecha, Polonia cumple ya 12 años de haberse incorporado como miembro a la Unión Europea. El crecimiento de su Producto Interno Bruto, en los mismos años, es de 53%, alcanzando a la fecha una cifra de US$526.000 millones, para una población de 39 millones de personas. Ello indica, un Producto Per Cápita de aproximadamente US$13.500.- y que, según cifras del Banco Mundial, representa un poder adquisitivo de casi US$23.000.- Las exportaciones en el año 2014 alcanzaron a €163.000.- millones. Su desarrollo económico ha sido constante; y Polonia es el único país europeo que no ha registrado recesión en los últimos 12 años.

La incorporación de Polonia a la Unión Europea, permitió implementar una política de desarrollo denominada “cohesión” que ha significado, a partir del año 2004, crear miles de nuevos empleos, apoyo a la formación de empresas, soporte a instituciones relacionadas con el medio ambiente, la investigación y la educación,construcción de miles de kilómetros de carreteras y de líneas férreas, y otros signos de desarrollo.

En forma simultánea, su sistema político le permitió recuperar su independencia nacional y su propia identidad, sin violencia. El debate político interno puede, a veces, ser arduo y severo, pero se mantiene siempre en un entorno de gran respeto por las libertades públicas y por los derechos de todos los ciudadanos.

Polonia se ha transformado en uno de los países más sólidos de la Unión Europea y su opinión es importante en la toma de decisiones conjuntas. El Jefe del Consejo Directivo de la Unión Europea es hoy día Donald Tusk, anterior Primer Ministro de Polonia.

Algunos antecedentes de la historia de Chile

En el caso de Chile, como lo dice el historiador don Diego Barros Arana, respecto del proceso de Independencia, en el año 1810: “esta pequeña colonia era la menos apta para llevar a cabo estos progresos y realizar los destinos de república independiente… era, sin duda alguna, la más pobre de las colonias y, al mismo tiempo, la más atrasada”.(2)

Efectivamente, Chile era la más lejana de todas las colonias,por lo que, ser destinado desde España a este país, era una especie de castigo, comparado con los honores y ventajas de irse a los virreinatos como México o Perú.

Sin embargo, las primeras leyes patrias, ya en el año 1811 dieron comienzo a un sostenido proceso que hoy día llamaríamos apertura al comercio internacional y globalización.El artículo 19 de las leyes de febrero de 1811 expresa «Libertad al dinero internado para compras de efectos del país con destino al extranjero.  La introducción marítima de dinero para comprar frutos o efectos del país i llevar al estranjero, constando este destino, será enteramente libre de derechos».(*)Por su lado, el artículo 30, del mismo cuerpo legal, dispone: «Adopción de los estranjeros i de sus manufacturas.  Los fabricantes, agricultores i artesanos estranjeros, desde que sean avecindados en este Reino,  deben reputarse como naturales de él, i así sus manufacturas se mirarán como del país para que gocen de las rebajas i exenciones que se concedieren a ellas».(*)Este principio reconoce lo que hoy día llamamos la garantía de no discriminación entre chilenos y extranjeros, que también se encuentra presente en nuestra moderna legislación.

Enseguida, el historiador Barros Arana, cita un informe del Ministro Diplomático de Gran Bretaña, M. Horacio Rumbold, presentado en el año 1875 al gobierno inglés, que es interesante transcribir.  El diplomático Rumbold se refiere a Chile en ese informe como:“una nación sobria, práctica, laboriosa, bien ordenada, gobernada prudentemente, y formando un gran contraste con los otros estados del mismo origen y de instituciones semejantes que se extienden en el continente americano”. (3)

Concluye su informe el diplomático Rumbold, al comentar el notable desarrollo político y económico de la naciente República con la siguiente frase: “todo esto puede resumirse en dos palabras, trabajo y cordura”.(4)

Agrega Barros Arana una cita del historiador alemán, G.G. Gervinus, quien, en su obra Histoire du XIX Siecle, señala “Vioseestrablecerse allí una tranquilidad y un orden más grande que en los otros Estados, sin que el país haya tenido que sufrir el despotismo o una dinastía. El régimen del orden ha estado además favorecido por la feliz influencia de una Constitución moderada”.(5)

Aportes de don Ignacio Domeyko

En este escenario, no es posible dejar de mencionar el aporte del científico polaco, don Ignacio Domeyko, quien recibe una invitación para desempeñarse como profesor de química y minerología, en el Instituto de Minas, de Coquimbo, donde llega el 2 de Junio de 1838, a la edad de 36 años.

Don Ignacio Domeyko, además de hacer sus clases en Coquimbo, viaja a diversas ciudades chilenas, estudia las condiciones de las tierras y minerales, publica informes y libros. Se traslada posteriormente a vivir a Santiago, donde colabora directamente en la Universidad de Chile, con don Andrés Bello. Es tal la amistad entre Bello y Domeyko que, al fallecer don Andrés en el año 1865, don Ignacio pronuncia su discurso fúnebre.Al efectuarse elección de Rector, en la Universidad de Chile en el año 1867, varios profesores promueven la candidatura de Domeyko, quien gana la elección, siendo posteriormente reelegido en tres oportunidades más.

El aporte de Domeyko a nuestra patria es enorme, principalmente su ejemplo de iniciativa, esfuerzo personal inagotable, dedicación académica y profesional de excelencia y un gran cariño por este país, que lo acogió, y en el que formó su familia.

Un nuevo período en la historia de Chile

De acuerdo con el cronograma establecido en la Constitución Política de 1980, tuvo lugar una elección de Presidente de la República, en el mes de Diciembre de 1989, en que resultó elegido, don Patricio Aylwin, encabezando una coalición política opositora al gobierno militar. La transición hacia el nuevo gobierno civil se efectuó pacíficamente, produciéndose, en el mes de Marzo de 1991, la entrega del mando al Presidente Patricio Aylwin.

Desde esa fecha, se han sucedido seis nuevos gobiernos civiles en Chile, en elecciones democráticas y abiertas a todos los ciudadanos, produciéndose alternancia en el poder, entre distintos conglomerados políticos.

Chile ha continuado en el camino del desarrollo económico, en donde su Producto Interno Bruto alcanza a la cifra de US$277.000.- millones, para una población de 17.6 millones de personas. Ello significa un Producto Per Cápita de US$15.700.- con un poder adquisitivo, según cifras del Banco Mundial, del orden de US$22.000.-

Bajo los gobiernos civiles, Chile ha suscrito una gran cantidad de Acuerdos de Libre Comercio, con prácticamente todos los países del mundo, constituyéndose en la economía más abierta de América Latina.

Estado actual de las relaciones entre ambos países

Transcurridos ya 23 años de mi primera visita a Polonia, apreciamos con admiración nuevas inversiones polacas en Chile, en los sectores de energía y minería. Asimismo, se observa un creciente interés por desarrollar contactos y relaciones en las áreas de educación, industria, defensa, comercio y otros.

Estos dos países, Chile y Polonia, tan distantes y tan diferentes, en su historia, sus costumbres, su idioma, tienen, sin embargo, rasgos distintivos de esfuerzo, de perseverancia, de superar situaciones muy difíciles y de constituirse, cada uno de ellos, en un símbolo en su continente, que los llama a efectuar tareas comunes en el futuro, sin duda en los negocios, el comercio y la inversión, pero, también, en muchos otros ámbitos, como la educación, la cultura, el desarrollo institucional, políticas de defensa y la cooperación internacional.

Tanto en Polonia como en Chile, tuvo lugar una transición pacífica a nuevos gobiernos civiles, donde se ha consolidado un sistema democrático, que se funda en el emprendimiento de las personas, el pleno reconocimiento de los derechos ciudadanos y la importancia del comercio internacional como un gran motor del desarrollo económico y social. Polonia presenta una muy interesante posición geográfica en el centro de Europa y con acceso al mar Báltico, que le ha permitido transformarse en una plataforma eficaz de contactos y comunicaciones entre países de Occidente y los estados del Este europeo. Chile, por su parte, presenta una ubicación geográfica muy destacada en América Latina, desde el extremo desértico del Norte hasta la Antártica, con excelentes vías de comunicación con el resto de los países de la zona. Su prolongada costa marítima, significa muy importantes posibilidades de intercambio con todos los países de la Cuenca del Pacífico.

En conclusión, las mismas palabras con que Mr. Rumbold se refirió a Chile…trabajo y cordura…, perfectamente se aplican, también, al esfuerzo permanente que nos muestra Polonia, y que pueden constituirse en el símbolo de nuestros esfuerzos comunes en el futuro.

Debe destacarse, que en los últimos cinco años, han visitado nuestro país distintas misiones de alto nivel del Gobierno polaco, encabezadas por Ministros y Viceministros de Estado, tanto en el área de Relaciones Exteriores, como de Hacienda y Medio Ambiente, incluyendo delegaciones de importantes empresas de ese país. Se han efectuado inversiones de empresas polacas en los sectores de minería y de energía; y se han acordado convenios, de variada naturaleza, entre organismos estatales de ambos países y también, entre empresas privadas, con el objeto de desarrollar negocios en el área internacional.

Por esta vía, se están llevando a efecto nuevas formas de cooperación entre ambos países, en un prisma novedoso y eficiente, que les permitirá constituirse, recíprocamente, en centros clave y plataforma de sus contactos, en diversos ámbitos y rubros, en cada continente.

(*)  La norma se transcribe en su redacción original.

Notas:

(1) El autor es abogado, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile,Consejero de la Cámara Nacional de Comercio, y Presidente de la Cámara Chileno Polaca de Comercio.

(2) Diego Barros Arana. Historia de la Guerra del Pacífico. Editorial Andrés Bello. Santiago de Chile 1979. Pag. 13.

(3) Diego Barros Arana. Obra citada. Pag. 14.

(4) Diego Barros Arana. Obra citada. Pag. 15.

(5) Diego Barros Arana. Obra citada. Pag. 12.

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