Corte Suprema ratifica condena para responsable chileno de empresa Aerocontinente

aerolinea avion aeropuertoLa Corte Suprema rechazó el recurso de casación presentado en contra de la sentencia que condenó a Máximo Sadi Desme Hurtado a la pena de 3 años y un día de presidio, por su responsabilidad en el delito de aprovechamiento de bienes provenientes del narcotráfico, en el marco de la investigación en contra la aerolínea AeroContinente.

En fallo unánime (causa rol 28561-2014), la Segunda Sala del máximo tribunal -integrada por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller, Lamberto Cisternas y Carlos Aránguiz- ratificó, además, la absolución de Ricardo Schomburgk y Félix González de la acusación de ser coautores del delito.

La resolución del máximo tribunal descarta que la sentencia impugnada se haya adoptado con infracción de ley, al determinar la vinculación chilena con el delito aprovechamiento de bienes provenientes del narcotráfico, cometido en Chile entre 1999 y 2001, y que formaba parte de las operaciones realizadas por los dueños de la línea aérea, condenados en 2007, en Perú.

«El fundamento Tercero del fallo de primer grado, que el de alzada hace suyo, consignó que: el 13 de julio de 2001, la empresa Aerocontinente Chile S.A., intervenida en esa fecha, se encontraba explotando en Chile aviones Boeing, que habían sido internados en un comienzo en Perú para ser operados en ese país por la sociedad peruana Aero Continente S.A., y que luego fueron internados a Chile con la intermediación de las empresas Millenium Airline Acquisition A.V.V., Jet Aircraft Leasing A.V.V. e Interstar Aviation A.V.V., constituidas en Aruba, y Palm Air Holdings Inc., constituida en las Islas Vírgenes Británicas, empresas «off shore» cuyo capital estaba formado por acciones al portador y eran controladas por Fernando Zevallos González.
La operación comercial de transporte de pasajeros y carga que llevaba a cabo Aero Continente Chile S.A. en conjunto con Aero Continente S.A. en el período que operó en Chile y hasta el día de su intervención, el 13 de julio de 2001, se hacía con tarifas bajo los costos de operación, pero que aparecía viable, según su deficiente contabilidad, resultando finalmente con cuantiosas pérdidas, pues no figuraba en sus registros contables el costo de arriendo de las aeronaves con las que operaba y que pertenecían a las empresas relacionadas con Fernando Zevallos.
Por su parte, Zevallos González fue condenado por sentencia de 19 de diciembre de 2005 de la Corte Superior de Lima como autor de los delitos contra la salud pública de tráfico ilícito de drogas en su modalidad básica; receptación contra la salud pública-lavado de activos, a la pena de 20 años de privación de libertad, siendo desestimado el recurso de nulidad por sentencia de 6 de agosto de 2007 de la Excma. Corte Suprema del Perú. Dicha sentencia estableció como hecho desencadenante de la causa que el 9 de enero de 1995, al efectuarse un registro en el interior de un almacén ubicado en el Pueblo Joven San Martín del Departamento de Piura, se encontraron 3.326 kilos netos de clorhidrato de cocaína de 90,38% de pureza, hecho que puso al descubierto una organización criminal dedicada al tráfico de droga, bajo la modalidad de acopio, procesamiento, almacenamiento y lavado de dinero que operaba a nivel nacional e internacional. La sentencia vincula a Zevallos con tráfico ilícito de drogas a partir del año 1982, cuando se dedicaba a la comercialización y transporte de droga a través de la Empresa Tausa S.A., cuyos aviones adquirió con el producto de su actividad ilícita. En enero de 1992 constituyó la empresa Aero Continente S.A. con dineros provenientes del tráfico ilícito de drogas. Señala asimismo ese fallo que entre 1992 y 1995, dicha empresa, junto con dedicarse a la explotación de su giro, utilizó los aviones para transporte de droga a nivel internacional, todo lo cual le permitió adquirir nuevos aviones para sus operaciones, utilizando para ello empresas off shore, constituidas a través de acciones al portador y controladas por Fernando Zevallos, a través de las cuales se compraron los aviones.
Las operaciones de Aero Continente S.A. entre 1992 y 1995 llevaron a la empresa a introducir en Perú en forma sistemática bienes de capital valorados en 43,5 millones de dólares americanos, cuyo origen no logró acreditar documentalmente y un crecimiento desmesurado que no resultó justificado.
La creación de Aero Continente Chile S.A. se gestó porque la persona que controlaba Aero Continente S.A. acordó con terceros ampliar las operaciones de la línea aérea hacia el mercado chileno y norteamericano, constituyendo Aero Continente Chile S.A. por escritura pública de 28 de enero de 1999, en la que Jorge Portilla Barraza aportó un capital de $5.000.000 y Félix González Díaz un 1%, quien además fue parte del Directorio.
Dicho capital fue aumentado a $485.000.000, designándose gerente general a Ricardo Schomburgk Ugarte, y luego, el 12 de octubre de 2000 se aprueba un aumento de capital de $4.985.000.000, con un 49% de parte de Aero Continente S.A.. Entre el 30 de marzo de 1999 y el 9 de marzo de 2001 Aero Continente Chile S.A. y Aero Continente S.A. ingresaron mediante sus cuentas bancarias la suma de US$2.638.371,79, la mayor ´parte de la última empresa y de una sociedad relacionada con Fernando Zevallos.
En síntesis, de tales hechos se desprende que terceras personas conformaron en Chile una organización con una estructura de mando, dirección y permanencia en el tiempo destinada a aprovechar bienes, valores y dineros provenientes de la comisión de delitos de tráfico ilícito de estupefacientes perpetrados en el extranjero, y estando en conocimiento los hechores que los aviones y recursos con los que operaban habían sido obtenidos de la comisión en el extranjero de hechos constitutivos de delitos de tráfico de estupefacientes, igualmente participaron y colaboraron en su aprovechamiento en el lapso de tiempo indicado», explica el fallo.

(Fuente: Poder Judicial)

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: