Corte Suprema condena a autopista a indemnizar a familiares de fallecidos en accidente provocado por rollizos de madera en la ruta

CorteSupremaChileLa Corte Suprema rechazó el recurso de casación y ratificó sentencia que ordena a la concesionaria autopista del Itata S.A. pagar una indemnización total de $140.000.000 (ciento cuarenta millones de pesos) a los padres de víctimas fallecidas en accidente provocado por la presencia de rollizos en la ruta.

En fallo unánime (causa rol 3778-2015), la Primera Sala del máximo tribunal -integrada por los ministros Patricio Valdés, Héctor Carreño, Guillermo Silva, Rosa María Maggi y Juan Eduardo Fuentes- confirmó la sentencia que acogió la demanda por falta de servicio presentada por los padres de Ricardo Cea Lomeña y Frederic Narváez Escalona, quienes murieron el 10 de abril de 2008, tras chocar el móvil en el que se desplazaban en contra de rollizos de madera presentes en la vía.

«Que la sentencia cuestionada, resolvió acoger la demanda de autos, asentando que la concesionaria de la autopista no cumplió con la obligación de brindar un servicio seguro, minimizando cualquier riesgo pues no actuó diligentemente al no realizar un patrullaje permanente a lo largo de la ruta ni actuó con celeridad acorde al peligro inminente que se cernía en el kilómetro 17 al momento de ser alertado por conductores que pasaban por el lugar y observaron los rollizos de madera esparcidos en la carretera, antecedentes que configuran un descuido o negligencia (falta de servicio a la que está obligada contractualmente) y relación de causalidad entre dicha conducta y el resultado producido sin que sea posible, como lo señala el fallo de primer grado, atribuir responsabilidad a un tercero (conductor del camión del cual se desprendieron los rollizos) o la exposición imprudente al daño», sostiene el fallo.

Resolución que agrega: «De lo dicho, resulta que las transgresiones que la recurrente estima se han cometido por los jueces del fondo persiguen desvirtuar los supuestos fácticos fundamentales asentados por aquéllos, esto es, que no se infringió la obligación de cuidado y, por ende, que no se acreditaron los presupuestos de la acción de marras, toda vez que su parte si actuó con la debida diligencia, adoptando las medidas que eran procedentes al caso. Que asentado lo anterior, resulta pertinente recordar que solamente los jueces del fondo se encuentran facultados para fijar los hechos de la causa y que efectuada correctamente dicha labor, al determinar éstos con sujeción al mérito de los antecedentes, probanzas aportadas por las partes, interpretación y aplicación de las normas atinentes al caso en estudio, ellos resultan inamovibles para este tribunal, conforme a lo previsto en el artículo 785 del Código de Procedimiento Civil, no siendo posible su revisión por la vía de la nulidad que se analiza, dado que no se infringieron normas reguladoras de la prueba, desde que la única invocada en el arbitrio con dicho carácter, cual es el artículo 1698 del Código Civil, claramente no se vulneró en la especie, desde que los jueces del grado no alteraron el onus probandi o carga de la prueba, pues -como se advirtió- dieron por acreditados los elementos de la responsabilidad aquiliana en base a la prueba rendida en el proceso».

(Fuente: poder judicial)

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