Tercer Juzgado Civil de Viña del Mar acoge demanda colectiva del Sernac en contra de la Universidad del Mar

Foto Maribel Fornerod La Tercera

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El tribunal civil de la ciudad jardín acogió la demanda deducida por el Servicio Nacional del Consumidor sobre protección del interés colectivo de los consumidores en contra de la Universidad, declarando varias clausulas del contrato de prestación de servicios educacionales como abusivas y por ello, nulas, admitiendo también la indemnización de perjuicios para los ex estudiantes de la casa de estudios.

En lo esencial, el tribunal hace procedente la protección del interés colectivo, aplicando una multa dada la situación de incumplimiento contractual de la Universidad, en cuanto infringe el artículo 2° letra d) de la Ley N° 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores, en cuanto establece la obligación de dar fiel cumplimiento a los términos, y condiciones y modalidades ofrecidas por las entidades de educación, sumado a la respectiva indemnización de perjuicios pertinente a los estudiantes afectados.

Consulte el fallo analizado por Microjuris.

En primer lugar, la corte de primera instancia condenó la existencia de cláusulas que permitieran modificar las condiciones en las que se entregaban las prestaciones. Al respecto, el fallo consideró que «la Universidad se atribuye la facultad de poder entregar el servicio educacional contratado de una forma distinta a la que originalmente se pactó en el contrato en cuestión. (…) La abusividad deviene de arrogarse unilateralmente esta facultad, quedando a la absoluta disposición del proveedor, la determinación de la forma y lugar en que se impartirán los servicios de docencia, sin prevenir las causas que podrían dar lugar a la elección de una u otra forma del servicio, pudiéndose llegar al injusto de que un número importante de asignaturas se impartan de manera virtual».

A la vez, se cuestionó la posibilidad de dejar sin efecto el contrato o de suspender unilateralmente su ejecución, sin expresión de causa alguna. En este sentido, se configuran varias formas de abuso, indicandose por el tribunal que «en primer lugar, el proveedor sujeta el otorgamiento del servicio educacional contratado a una condición, cual es, simplemente la decisión de la casa de estudios de impartir el año académico, lo que queda entregado al solo arbitrio de la Universidad, no siendo necesaria expresión de causa alguna. (…) En segundo lugar, la cláusula es abusiva al condicionar el otorgamiento del servicio educacional a alcanzar el número mínimo de alumnos, o en general, por cualquier causa o motivo interno de la Universidad. (…) En tercer lugar, la citada cláusula contiene disposiciones que importarían una limitación absoluta de responsabilidad, privando a los consumidores de su derecho a resarcimiento. (…) En cuarto lugar, la cláusula atenta, además, contra el principio de buena fe y el equilibrio de las prestaciones, desde el momento en que la devolución de los dineros pagados por los consumidores, se devolvería sin reajustes ni intereses de ningún tipo, lo que resulta abusivo y contrario a la buena fe que debe regir en materia contractual, atendida la finalidad del contrato.»

Respecto a la indemnización de perjuicios solicitada por los estudiantes, el tribunal considera que la afectación en el avance curricular del alumno constituye un incumplimiento que afecta la finalidad prevista al momento de contratar, causando evidentes perjuicios a los estudiantes, cuyo monto se determina en torno a cuatro grupos:

Grupo 1: Alumnos que continuaron sus estudios en otros planteles educacionales, en virtud de convenios, sin dejar de tener la calidad de alumnos de la Universidad del Mar.

Grupo 2: Alumnos que fueron reubicados durante el año 2013 en otras instituciones educacionales, dejando de tener la calidad de alumnos de la Universidad del Mar.

Grupo 3: Alumnos cuya reubicación en otros centros educacionales no fue posible y que, por dicha razón, no continuaron con sus estudios durante el año 2013.

Grupo 4: Alumnos cuyos ramos cursados en la Universidad del Mar no son susceptibles de convalidación y/u homologación con otras instituciones.

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