Avanza eliminación de Aporte Fiscal Indirecto que reciben instituciones de educación superior

El Aporte Fiscal Indirecto (AFI) fue creado el año 1981 para aumentar la calidad de la educación superior, a través de la competencia entre las instituciones para captar a los mejores alumnos. No obstante, en la actualidad ha caído en desuso y se ha transformado en una herramienta regresiva.

Así lo explicó el senador Ignacio Walker, presidente de la Comisión de Educación, al término de la sesión en que esa instancia aprobó el proyecto que elimina el AFI y establece una regulación transitoria para el año 2017. La iniciativa tendrá que será analizada ahora por la Comisión de Hacienda, antes de ser votada en la Sala.

“En los años 80 y 90 el aporte fiscal indirecto tuvo un impacto, porque el 40% del aporte fiscal a las instituciones de educación superior era vía AFI para captar a los 27 mil mejores alumnos de la PSU, eso era positvo. Ahora ha ido cayendo en desuso. Solo el 3,5% del aporte fiscal a las instituciones de educación superior es vía aporte fiscal indirecto”, explicó el senador Walker.

Agregó que ese instrumento “resultó ser bastante regresivo e inequitativo” y a modo de ejemplo citó que “las comunas de Las Condes, Providencia, Ñuñoa y Barnechea tienen 3.400 alumnos que reciben AFI y todo Valparaíso y Viña del Mar tiene 670 alumnos. La proporción es uno a siete”.

El senador señaló que con la eliminación del AFI “a futuro el énfasis va a ser en los aportes basales que recibe el CRUCH, las 27 universidades estatales y no estatales del Consejo de Rectores y por supuesto el tema de becas y créditos que está abierto a instituciones fuera del CRUCH, incluidas las privadas, lo que es un paso importante desde el punto de vista de la racionalidad y equidad”.

Cabe recordar que la distribución del monto total del AFI se realiza en función de las instituciones en que se matriculen los 27.500 mejores puntajes de la PSU en el año inmediatamente anterior, generando un mayor monto de AFI los alumnos con mejores puntajes.

Según el Ejecutivo, una de las principales debilidades del AFI es su sesgo en contra de los alumnos de menor nivel socioeconómico, ya que, al basar su distribución exclusivamente en los puntajes obtenidos por los estudiantes en la PSU, profundiza la inequidad de dicho instrumento.

La iniciativa consta de tres artículos. El primero de ellos, deroga, a partir de la entrada en vigencia de la ley, el aporte fiscal indirecto; el segundo prevé una transición para el año 2017, contemplando la suma de $2.000.000 miles de pesos por concepto de aporte fiscal indirecto al que podrán acceder las instituciones de educación superior que el año 2016 hayan tenido matriculados en el primer año de estudios, estudiantes que se encuentren entre los primeros 27.500 puntajes, ordenado de menor a mayor de acuerdo con los puntajes obtenidos en la Prueba de Selección Universitaria, partes lenguaje y comunicación, y matemática. El objetivo de estos recursos es permitir que las instituciones de educación superior realicen un ajuste más gradual respecto a la pérdida de esta fuente de financiamiento.

Finalmente, el artículo 3 contempla la imputación del gasto, estableciendo que el mayor gasto que irrogue esta ley se financiará con cargo a la asignación 104 “Provisión para Financiamiento Comprometido” del Programa 03 Operaciones Complementarias de la Partida Tesoro Público, del Presupuesto vigente para el año 2017.

Consultar  Boletín Nº 11257-07 aquí.

(Fuente: Senado)

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