Corte Suprema rechaza recurso de casación y ordena a médico y clínica a pagar indemnización por mal atención de parto

La Corte Suprema rechazó recurso de casación y condenó a  Clínica y medico  a pagar una indemnización total de $62.177.033 (sesenta y dos millones, ciento setenta y siete mil treinta y tres pesos) por la mal atención durante un parto que derivó en asfixia fetal y lesiones permanentes a recién nacido, infringiendo el deber general de cuidado y la adopción de procedimientos conforme a la lex artis, respectivamente.

La madre en representación de su hija  interpuso dos demandas de indemnización de perjuicios fundadas ambas en las conductas desplegadas por los demandados en el procedimiento de parto efectuado en  dependencias de la Clínica  que estuvo a cargo del  medico J. asistido por la matrona, acusando que hubo mala practica en la atención del parto, constatándose un severo daño neurológico. Demanda el incumplimiento del contrato de  prestación de servicios médicos celebrado con el médico y la matrona,  imputándoles negligencia en el procedimiento de manipulación y rotación de la menor e imprudencia al insistir en un parto vaginal y no mediante cesárea,  imputa responsabilidad civil extracontractual y la falta de control de su personal, reclamando el resarcimiento de los perjuicios patrimoniales y extra patrimoniales sufridos a consecuencia de tales infracciones contractuales y legales. Dedujo acción de indemnización de perjuicios en sede extracontractual sobre la base de los hechos ya reseñados.

El Vigésimo Primer Juzgado Civil de Santiago acogió parcialmente la demanda principal condenando a los demandados  por su incumplimiento  contractual y a la Clínica por su responsabilidad  extracontractual al pago solidario de $2.177.033 por concepto de daño emergente y $50.000.000 por daño moral. Asimismo, acogió la demanda subsidiaria por responsabilidad extracontractual deducida en representación de la hija de la demandante únicamente en cuanto condena solidariamente a los tres demandados al pago de $10.000.000 a favor de los herederos por concepto de daño moral. Los demandados dedujeron  recurso de apelación en contra de dicho fallo, adhiriéndose la parte  demandante, y una sala de la Corte de Apelaciones, lo confirmó, con declaración de que las sumas a cuyo  pago se condena solidariamente a las demandadas respecto a la demanda principal constituyen obligaciones simplemente conjuntas, debiendo cada uno de los demandados que impugnaron el fallo concurrir en un tercio de las sumas fijadas. En contra de esta última decisión, los demandados  interponen recursos de casación en el fondo.

El máximo tribunal estableció que en cuanto a la naturaleza de la responsabilidad indemnizatoria que deviene del acogimiento de la demanda principal y de la cual deben responder la Clínica y el demandado, asumiendo que es un hecho establecido en el proceso, el resultado dañoso se produjo porque tanto Clínica como el médico a cargo del parto infringieron obligaciones que les eran exigibles  (el deber general de cuidado en un caso y la adopción de procedimientos conforme a la lex artis ) en el otro, no puede desconocerse que de ello surgen dos obligaciones de carácter indemnizatorio con distintos deudores, con la particularidad de que son concurrentes, por lo que si el daño lo repara uno, ese pago exonera al otro.

“Si bien no es un caso de solidaridad, a la postre opera como tal ya que comparten el rasgo esencial de las obligaciones propiamente solidarias, cual es que se puede reclamar a cada deudor el total de la obligación y, una vez pagada, el otro puede oponer la excepción de pago. Eso, respecto de la obligación a la deuda, sin perjuicio de lo que ocurra frente al ejercicio de las acciones restitutorias en el ámbito de la contribución a la deuda.  Desde esta perspectiva no resulta acertada la sentencia al determinar que la indemnización que se concede a la demandante  debe ser satisfecha por los obligados de manera solidaria pues la particularidad del caso, las obligaciones infringidas por los demandados y el estatuto de responsabilidad que les es aplicable a cada uno de ellos no admite tal declaración. Tampoco puede colegirse que se trate de una obligación simplemente conjunta y que además se mantiene solidaria respecto de quien no se ha alzado, pues se trata de una obligación personal de cada uno de quienes han incurrido en el incumplimiento de sus deberes, de modo que la responsabilidad de los demandados cubre el total de los perjuicios sufridos por la víctima, quien podrá exigir a cualquiera de los deudores el total de la deuda”, concluye el fallo.

Por ello se rechazó el recurso de casación en el fondo deducido por el médico en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago  y se acogieron los recursos de casación en el fondo interpuestos  la matrona y la actora
respectivamente, en contra de la antedicha sentencia, la que en consecuencia se invalida y se reemplaza por la que se dictó.

Fuente PJUD

 

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