Corte Suprema condena a municipalidad de Galvarino por muerte de rondín en asalto

La Corte Suprema confirmó la sentencia que condenó a Municipalidad de Galvarino a pagar una indemnización de $40.000.000 (cuarenta millones de pesos) a la cónyuge e hijos de rondín que murió en un asalto a dependencia municipal.

En fallo unánime (causa rol 6.314-2018), la Tercera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Sergio Muñoz, María Eugenia Sandoval, Ángela Vivanco y los abogados (i) Jean Pierre Matus y Antonio Barra–confirmó la sentencia impugnación, dictada por la Corte de Apelaciones de Temuco, que estableció la falta de servicio del municipio demandado.

«En efecto, ha quedado probado que la Municipalidad de Galvarino no cumplió todas las obligaciones que sobre ella pesaban respecto del trabajador de que se trata, desde que no mantenía una directiva de funcionamiento aprobada por la autoridad fiscalizadora, a lo que se une que el señor Ferrada Martínez no recibió un curso de formación para guardia de seguridad y no contaba con seguro de vida para desarrollar tal actividad, de lo que se deduce que, tal como concluyen los jueces del fondo, dicho funcionario no tenía la preparación idónea ni contaba con las condiciones materiales apropiadas para el ejercicio de su cometido, habiendo sido sometido, entonces, de manera imprudente y alejada de la normativa que rige la situación, a riesgos para su integridad personal, todo lo cual configura la falta de servicio que se le reprocha», sostiene el fallo.

Resolución que agrega: «Lo dicho pone de relieve que las funciones del empleado municipal señor Ferrada Martínez implicaban, por su propia naturaleza y carácter, la posibilidad o el riesgo, no desdeñable ni descartable, de que, precisamente, mientras se hallaba solo cuidando las instalaciones puestas bajo su responsabilidad, se presentaran malhechores con la intención de ingresar a las mismas y robar las especies que allí encontraren. Del mismo modo, en dicho escenario era posible anticipar, razonablemente, que, de presentarse asaltantes en el lugar de trabajo del indicado rondín, éstos podrían actuar de manera violenta con el objeto de reducir al citado guardia y, así, asegurar el éxito de su accionar y la impunidad de sus personas».

«En consecuencia, si la labor realizada por el trabajador tantas veces citado suponía un riesgo, anticipable y no insignificante, de tener que enfrentar la actuación de delincuentes, resulta evidente que su empleador debió entregarle todos los elementos de preparación y de resguardo para cumplir su cometido y, además, para resguardar su vida e integridad física», añade.

«Sin embargo, la Municipalidad de Galvarino omitió el cumplimiento de tal deber, pues, en lugar de capacitar al trabajador y de entregarle los implementos idóneos mínimos para llevar a cabo su trabajo, ignoró su obligación, al punto de que el guardia de seguridad no recibió curso de formación alguno y ni tan siquiera contaba con un seguro de vida», concluye.

(Fuente: pjud)

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