Segundo TOP de Santiago condena a 7 años de presidio efectivo a autor de conducción en estado de ebriedad causando muerte

El Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a JM a la pena efectiva de 7 años de presidio, en calidad de autor del delito consumado de conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad, sin haber obtenido licencia de conducir, causando muerte. Ilícito perpetrado en noviembre de 2017, en la comuna de Recoleta.

En la causa, el tribunal condenó también a JM a purgar dos penas de 541 días de presidio, en calidad de autor de los delitos de conducción en estado de ebriedad, sin haber obtenido licencia de conducir, causando lesiones leves, y conducción en estado de ebriedad, sin haber obtenido licencia de conducir. ilícitos cometidos en agosto y octubre de 2017, respectivamente.

Asimismo, se decretó la absolución de autoría en la falta de lesiones leves y el comiso de la camioneta que conducía en los tres hechos por los que fue condenado.

Hechos acreditados

El tribunal dio por acreditado,  que a las 16.30 horas del 13 de agosto de 2017, JM condujo en estado de ebriedad y sin haber obtenido licencia de conductor,  en la comuna de Recoleta, no respeto la luz roja del semáforo, atropellando a la víctima, causándole lesiones consistentes en contusión pierna derecha, de carácter leve. La ebriedad del acusado, fue constatada por los funcionarios policiales, practicado el examen de alcoholemia éste arrojo que el acusado se desempeñaba con 1.27 grs. por mil de alcohol en la sangre.

En tanto, cerca de la 0.15 hora del 14 de octubre de 2017, en circunstancias que personal de Carabineros de Chile efectuaba controles vehiculares en  en la comuna de Recoleta, procedieron a fiscalizar la camioneta conducida por el acusado JM percatándose el personal policial, que este se desempeñaba en la conducción del referido vehículo en estado de ebriedad.  Practicado el examen de alcoholemia éste arrojo que se desempeñaba con 0.97 grs. por mil de alcohol en la sangre.

Finalmente, aproximadamente a las 22 horas del 1 de noviembre de 2017, JM condujo por Avda. Recoleta  por la pista de circulación de uso exclusivo para la locomoción colectiva y  debido a que el imputado no iba atento a las condiciones del tránsito y además se desempeñaba en estado de ebriedad, perdió el control y la maniobrabilidad del vehículo desviando su desplazamiento hacia la derecha, chocando con un poste de alumbrado público, donde producto de lo anterior le obstruye la circulación a una motocicleta, el que al realizar una maniobra evasiva vuelca y choca con el vehículo del acusado, sin resultar lesionado. A raíz de la energía del impacto, la acompañante del acusado, resultó con lesiones que le causaron un trauma raquimedular cervical, que en definitiva, le causó la muerte. Cabe precisar que el examen de alcoholemia practicado al acusado arrojó que este se desempeñaba con 1.77grs. de alcohol por mil en la sangre.

En la determinación de las penas, el tribunal rechazó la petición de la defensa de reconocer JM la atenuantes de haber colaborado sustancialmente con la investigación Penal, la que además pide se califique, lo que se rechazará por el tribunal, ya que la colaboración en ningún caso fue sustancial, toda vez, que la prueba del Ministerio Público se basta por sí sola para la acreditación de los hechos, no siendo relevante para la acreditación de hechos lo declarado por el acusado. Menos aún estima el tribunal que existan antecedentes para una calificación.

Por ende al acusado no lo perjudica ninguna circunstancia agravante ni favorecen atenuantes contempladas en el Código Penal. Solo deberá estarse a lo ordenado por el artículo 209 de la ley 18.290 (que ordena aumentar la pena en un grado a quien hubiera ejecutado el manejo sin contar con licencia de conducir, lo que ocurre en este caso).

En cuanto a la aplicación conforme artículo 351 del Código Procesal Penal respecto del hecho 1 y 2, y considerando que las penas que regula nuestro código tanto para el manejo en estado de ebriedad como el manejo en estado de ebriedad causando lesiones leves, es la misma, es decir presidio menor en su grado mínimo y considerando el aumento de un grado referido en el artículo 209 de la ley 18.290, estas sentenciadoras consideran que resulta más beneficioso para el acusado la aplicación de penas por separado conforme el artículo 74 del Código Penal, considerando asimismo la menor extensión del mal causado por el ilícito de los manejos establecidos en el hecho 1 y 2, y ausencia de otras modificatorias de responsabilidad que analizar, se procederá entonces aplicar la pena en su mínimo aumentada en un grado por cada uno de los ilícitos ya mencionados, esto es dos penas de 541 días de presidio menor en su grado medio, no dando lugar en consecuencia aplicar la pena conforme lo preceptuado en el artículo 351 del Código Procesal Penal.

En cuanto a pena por el delito de manejo en estado de ebriedad causando muerte, hecho 3; Atendido lo dispuesto en el artículo 196 de la ley 18.290 inciso 3, el cual señala que se debe imponer una pena de presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su grado mínimo, se impondrá en Siete años de presidio mayor en su grado mínimo, considerando que la víctima Cancejo Antipán era la pareja del acusado, en consecuencia representa además de un reproche penal, implica uno moral que ha impactado la vida del acusado, y además por que las penas a imponer serán de carácter efectivo, no existiendo además atenuantes o agravantes que considerar para tales efectos.

Fuente: PJUD.

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