Corte de Santiago ordena a empresas indemnizar a cónyuge de trabajador que cayó de escalera telescópica

La Corte de Apelaciones de Santiago condenó a  empresas a pagar solidariamente la suma de $20.000.000 (veinte millones de pesos) por concepto de daño moral, a la cónyuge de trabajador que quedó con graves secuelas tras caer de escalera telescópica, en enero de 2015.

El fallo sostiene que, el régimen de responsabilidad aplicable al caso propuesto es el extracontractual, adquiriendo relevancia, dada la naturaleza del hecho que dio origen a la causa de pedir se basó preliminarmente en la obligación de seguridad prevista en el artículo 184 del Código del Trabajo, lo que perfectamente se encuentra en condiciones de lesionar, además, los intereses de terceros quienes están al alero de este régimen patrimonial extracontractual, precisamente por efecto en contrario del contrato de trabajo que solo permite al trabajador demandar su incumplimiento, pero si esos efectos se extienden, además a terceros, el estatuto será el extracontractual, pese a que la ilicitud se construya al amparo de una trasgresión de índole laboral, precisamente lo que acontece en este caso, surgiendo en los términos expresados en la sentencia el elemento culpa y la relación de causalidad con el daño provocado, toda vez que quien demandó no fue el trabajador directo, sino que la titular de la acción de responsabilidad por el daño reflejo, su cónyuge, a título personal.

Agrega que, establecidos en la especie los requisitos copulativos de la responsabilidad extracontractual invocada por la demandante se configura el estatuto contenido en los artículos 2.314 y 2.329, ambos del Código Civil, por responsabilidad por el hecho propio, mismo que en nuestra legislación dispone que todo daño que pueda imputarse a malicia o negligencia de otra persona, debe ser reparado por ésta, en atención a que no ha desconocido que si bien el causante del accidente fue el empleador directo MO, también se extiende a NS S.A. y LA S.A., estas dos últimas en sus calidades de contratista mandante y la empresa principal, dueña de la obra y/o faena, sin ejercer la debida supervigilancia de labores o faenas riesgosas, solidariamente responsables conforme lo señala el artículo 2.317 del Código Civil, todo lo cual se encuentra debidamente justificado, sin aportarse prueba que genere un parecer diverso al que se viene expresando, ni justificarse la existencia de la debida diligencia como exigencia para evitar causar daños a terceros.

Fuente: PJUD.

 

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