Instituciones deberán implementar políticas de prevención y sanción del acoso sexual en la educación superior

Implementar una política integral contra la violencia de género y establecer modelos de prevención y de sanción contra el acoso sexual, son los ejes principales del proyecto aprobado por la Sala del Senado que busca asegurar que los establecimientos de enseñanza del ámbito de la educación superior, constituyan espacios libres de violencia y abuso sexual.

La iniciativa, originada en la fusión de tres mociones de los senadores Ximena Órdenes, Isabel Allende, Yasna Provoste, Ena Von Baer, Carlos Montes, Juan Pablo Letelier, Ricardo Lagos y Jorge Pizarro, surge en respuesta a las demandas surgidas en el ámbito de las movilizaciones de mujeres.

Ahora corresponde que el proyecto, que se aplicaría a universidades, institutos profesionales, centros de formación técnica, academias y las escuelas matrices de las fuerzas armadas, Carabineros, PDI y Gendarmería, sea analizado por la Cámara de Diputados en su segundo trámite.

Durante la discusión en particular intervinieron los senadores Juan Ignacio Latorre, Carlos Bianchi, Ena Von Baer, Ximena Rincón, Ximena Órdenes, Yasna Provoste, Adriana Muñoz, Luz Ebensperger, Isabel Allende, Juan Pablo Letelier, Alejandro Navarro, Iván Moreira, Alejandro Guillier, Juan Antonio Coloma, Francisco Chahuán y Francisco Huenchumilla.

ALCANCES DEL PROYECTO
En lo fundamental, la iniciativa define acoso sexual en el ámbito de la educación superior y dispone que las instituciones deberán contar con una política integral contra la violencia de género, que contendrá un modelo de prevención y un modelo de sanción de conductas constitutivas de acoso sexual, construido con la participación de todos los estamentos existentes a su interior. Este último punto, se votó por separado y fue aprobado con 20 votos a favor, 11 en contra y 1 abstención.

Asimismo, se señala que el modelo de sanción deberá contemplar un procedimiento de denuncia, investigación y de determinación de acoso sexual, regido por las normas del debido proceso, medidas de resguardo de la identidad de la víctima y protectoras de la integridad de denunciante y denunciada, la fijación de normas de procedimiento mínimas y la sanción a las denuncias falsas, entre otras.

Además, restringe el acceso a la acreditación institucional a los establecimientos educacionales que no mantengan un modelo de prevención de acoso sexual, los que tendrán un plazo máximo de 180 días corridos desde la publicación de este proyecto como ley para implementarlo.

DEBATE
Durante la discusión el senador Latorre destacó que el proyecto se ampliará a toda la educación superior y no sólo al ámbito académico, y puso relevancia en la importancia de que la política en contra de la violencia de género se construya con la participación de todos los estamentos. Tal opinión fue compartida por el senador Bianchi quien agregó que los protocolos contra la violencia de género debieran ser en forma trimestral.

La senadora Von Baer manifestó que la iniciativa es un avance y una reacción a una realidad que obliga a las instituciones a ponerse al día, asegurando que es un paso relevante que obliga a tener una herramienta y una política integral.

En tanto, la senadora Rincón valoró el proyecto, pero argumentó que le “parece increíble” que se tenga que legislar para que los hombres entiendan que somos iguales en derechos. En esa línea, la senadora Órdenes destacó los avances que ha tenido Chile en legislar contra el acoso callejero y ahora en el ámbito de la educación superior y agradeció la celeridad con que se vio la iniciativa.

A su turno, la senadora Provoste manifestó que el acoso sexual es una actitud que vulnera el derecho a la igualdad y valoró que se haga obligatorio contar con modelos preventivos y que ello sea requisito para obtener la acreditación.

La senadora Muñoz destacó que se esté “desconstruyendo” un ordenamiento jurídico que reproduce la figura patriarcal en la ley, asegurando que las mujeres buscamos ser iguales, porque están en situación de desigualdad.

Por su parte, la senadora Ebensperger manifestó que contar con una política integral y un modelo de prevención y sanción va en el camino correcto, al mismo tiempo que aseguró que es importante que existan reglas claras.

La senadora Allende valoró el consenso que generó la iniciativa y los resguardos que toma en relación a la víctima y a la necesidad de contar con un debido proceso. En una línea similar se manifestó el senador Letelier quien junto con señalar que le gustaría avanzar en incluir a la educación media en este tipo de medidas, dijo que se debe buscar un mecanismo de evaluación para ver cómo funciona.

El senador Navarro manifestó que este proyecto es un paso extraordinario y puso énfasis en la necesidad de velar porque el procedimiento garantice la denuncia y haya protección a quienes sufren este tema.

El senador Moreira valoró la iniciativa pero dijo no estar de acuerdo con “las malas interpretaciones” y que por el hecho de que la víctima sea mujer hayan condenas distintas para determinados delitos. En su opinión hay un exceso de proyectos en esa línea.

Por su parte, el senador Guillier destacó que se contemple el apoyo sicológico y jurídico para el denunciante o quienes se sienten afectados y también que la existencia de este plan integral sea un requisito para acceder a la acreditación.

El senador Coloma recordó que uno de los temas más complicados en el mundo científico y de la educación superior es el acoso por razón de dependencia y por ese motivo valoró la iniciativa.

(Fuente: senado)

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