Ingresa proyecto de ley que regula el uso sustentable de las aguas subterráneas

Con fecha 6 de noviembre ingresó, vía moción parlamentaria, el proyecto de ley que regula el uso sustentable de las aguas subterráneas (boletín N°13034-09).

El proyecto de ley, se fundamenta en el déficit de precipitaciones, particularmente en la zona central donde habita aproximadamente el 75% de la población. La crisis hídrica se ha vuelto cada vez más compleja, frente a esta situación se hace esencial la intervención del estado en los modelos que apuntan a recuperar las capacidades productivas de las diferentes cuencas.

En este sentido, según la investigación del departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, la sequía que experimenta la zona que va desde La Ligua a Temuco, es la más importante, por su extensión y gravedad, desde que se tiene registro y que tiene una vinculación directa con el cambio en las condiciones climáticas.

 

SITUACIÓN HÍDRICA EN CHILE Y EL MUNDO

El Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre Desarrollo de los Recursos Hídricos 2019 , señala que el uso del agua ha venido umentando un 1% anual en todo el mundo desde los años 80 del siglo pasado, impulsado por una combinación de aumento de la población, desarrollo socioeconómico y cambio en los modelos de consumo. Según el mismo documento este nivel de alza se mantendrá al menos hasta el año 2050, debido principalmente al aumento de la demanda en los sectores industrial y doméstico. Más de 2.000 millones de personas viven en países que sufren una fuerte escasez de agua, y aproximadamente 4.000 millones de personas padecen una grave escasez de agua durante al menos un mes al año. Los niveles de escasez seguirán aumentando a medida que crezca la demanda de agua y se intensifiquen los efectos del cambio climático. Situación respecto de la cual nuestro país no se ha visto ajeno, pues el Balance Hídrico Nacional realizado por la Dirección General de Aguas (DGA), en su primer avance estableció que existe un déficit hídrico que oscila entre el 10% y el 37%.

Las carencias detectadasresponden particularmente a un problema que dice relación con la falta de criterios de administración eficiente, una casi nula implementación de innovación tecnológica, tanto en la gestión de cuencas, acuíferos y otras fuentes, como en el control y fiscalización por parte de la autoridad con competencia en la materia.

AGUAS SUBTERRANEAS

Según informaciones, existe disponibilidad de derechos sobre aguas subterráneas que asciende al 50%, mientras que la disponibilidad de aguas superficiales es solo del 10%, esto a nivel global en Chile. En materia legal, nuestro legislador considera que las cuencas constituyen una unidad hídrica, considerando como parte de los recursos, tanto las aguas superficiales, latamente reguladas y las subterráneas, por tanto, el aprovechamiento de una u otra debe ser considerando a su vez las afectaciones que pueden existir. En el actual estado de varias cuencas, y con más de 20 decretos de escasez hídrica vigentes, se hace patente la prerrogativa del artículo 314 del Código de Aguas en orden a que «una vez declarada la zona de escasez y por el mismo período señalado en el inciso primero de este artículo, la Dirección General de Aguas podrá autorizar extracciones de aguas superficiales o subterráneas desde cualquier punto sin necesidad de constituir derechos de aprovechamiento de aguas y sin la limitación del caudal ecológico mínimo establecido en el artículo 129 bis 1. También podrá otorgar cualquiera de las autorizaciones señalados en el Título I del Libro Segundo de este Código.»

En este contexto es que aparece como una eventual solución, una reformulación del uso y explotación de las aguas subterráneas, las que según algunos autores han sido las preferidas en las normas generales y particulares a lo largo de la historia. La pobreza normativa en su regulación no es propia de nuestro actual Código de Aguas, sino que es una constante en los cuerpos normativos dictados desde el año 1951, mientras que el enfoque anterior fue simplemente darles un carácter privado , mientras que la primera codificación de aguas, se limitó a realizar prescripciones básicas, situación que se ratifica en nuestra actual normativa.

A comienzos del mes de octubre del año en curso, en el sector de valle Hermoso, comuna de La Ligua, se conocieron los resultados de un proyecto desarrollado por académicos de la Universidad Técnica Federico Santa María,  que con éxito logró alumbrar agua desde pozos, utilizando tecnología destinada a la localización de yacimientos petrolíferos, en base a tabulaciones de datos provenientes del Instituto Geográfico Militar, lo cual ha constituido un sistema inédito en Chile, lo anterior da cuenta de que existen medios tecnológicos disponibles para que la exploración de las aguas subterráneas se haga con certeza, permitiendo de esta forma que no se realicen alumbramientos fuera de la regulación, que es lo que precisamente afecta acuíferos de manera importante, frente a la escasa capacidad fiscalizatoria de la autoridad.

ACTUAL TRAMITACIÓN DE LA GRAN REFORMA AL CÓDIGO DE AGUAS

Cabe mencionar el proyecto de ley denominado, «Reforma al Código de Aguas», actualmente radicado en la Comisión de Agricultura del Senado, en segundo trámite constitucional, en el centro del debate se ha puesto el aseguramiento del consumo humano y el saneamiento, habiendo un transversal acuerdo al respecto, que debe estar presente en cada una de las decisiones que como estado se tomen respecto de la futura gestión del recurso hídrico.  Dicha reforma contiene un articulado que se refiere a las aguas subterráneas, sin embargo, se requiere de medidas inmediatas.

 

MODIFICACIÓN PROPUESTA

Actualmente el artículo 59° del Código de Aguas indica que «La explotación de aguas subterráneas deberá efectuarse en conformidad a normas generales, previamente establecidas por la Dirección General de Aguas.».

El proyecto de ley, en concreto, propone incorporar los siguientes incisos segundo y tercero, nuevos:

«Bajo ningún respecto podrá explotarse aguas subterráneas sin contar con antecedentes científicos y fundamentos técnicos que den cuenta de la disponibilidad del agua y la sustentabilidad de las mismas, garantizando que su explotación no afectará el acuífero o el Sector Hidrogeológico de aprovechamiento común.

Se excepcionarán de esta limitación, la explotación destinada al consumo humano y de subsistencia, como en los casos de los pozos pertenecientes a un comité o a una cooperativa de agua potable rural».

Consultar boletín N°13034-09 aquí.

 

 

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