Corte de Santiago revoca sentencia y absuelve a los acusados por la muerte de ex presidente Frei Montalva

El fallo concluye que ex presidente no fue víctima de homicidio, sino que falleció a causa de complicaciones médicas

Este lunes 25 de enero, la Novena Sala del tribunal de alzada –integrada por los ministros Jaime Balmaceda, Paola Plaza y Guillermo de la Barra– resolvió revocar el fallo de 30 de enero de 2019 que había condenado a Patricio Silva Garín, Raúl Diego Lillo Gutiérrez, Luis Alberto Becerra Arancibia, Pedro Samuel Valdivia Soto, Helmar Egon Rosenberg Gómez y Sergio Javier González Bombardiere, «como autor el primero, coautores el segundo y el tercero, cómplice el cuarto y encubridores el quinto y el sexto, del homicidio de Eduardo Frei Montalva» y declaró en su lugar «que se les absuelve de la acusación formulada en su contra».
Así, se confirma la sentencia de primer grado del ministro Alejandro Madrid en la parte que rechazó las acusaciones particulares formuladas por las partes querellantes y el Consejo de Defensa del Estado.
En la sentencia, los juzgadores estimaron que: «Que los hechos que se ha tenido por acreditados en los motivos que anteceden no resultan subsumibles en la descripción típica del delito de homicidio por el que se formuló acusación a los encausados, en ninguna de las formas que contempla el artículo 391 del Código Penal, pues la prueba reunida durante la tramitación del proceso, valorada en conformidad a la ley, no ha logrado demostrar que el fallecimiento del ex Presidente de la República Eduardo Frei Montalva sea imputable a alguna acción dolosa o culposa de uno o más terceros, como tampoco a alguna omisión atribuible a quienes en su condición de médicos se hallaban en posición de garante de su vida atendido su estado de salud.
La eventual acción u omisión homicida voluntaria atribuida a los encausados en la acusación al tenor de la prueba recogida durante la extensa investigación de los hechos y en el término probatorio del plenario, descartada que fue por inidónea la pericial con que se procuró demostrar un supuesto envenenamiento y no existir en rigor alguna que postule una mala praxis médica dolosa, lo cierto es que sólo habría podido obtenerse por medio de presunciones judiciales y
sucede que el artículo 488 del Código de Procedimiento Penal exige para que éstas tengan aptitud probatoria, entre otros requisitos, que sean múltiples y graves, que sean precisas, esto es, que una misma no pueda conducir a conclusiones diversas, que sean directas, de modo que conduzcan lógica y naturalmente al hecho que de ellas se deduzca, y que las unas concuerden con las otras, de manera que los hechos guarden conexión entre sí, e induzcan todas, sin contraposición alguna, a la misma conclusión de haber existido el de que se trata.
Nada de lo anterior acontece en el caso de la especie, en tanto la muerte de Eduardo Frei Montalva puede razonablemente explicarse por la sucesión de acontecimientos que, conforme se manifestó, comenzaron con su intervención quirúrgica el 18 de noviembre de 1981 y los diversos trastornos que de ella se derivaron y que han sido latamente desarrollados, todos los cuales encuentran una explicación médica suficiente.
Por consiguiente, no cabe sino concluir que la totalidad de los antecedentes probatorios que en esta sentencia han sido valorados y que en el entender del fallo que se revisa y de los acusadores particulares permitirían sostener la tesis de un homicidio, simple o calificado, no tienen la virtud de formar la convicción que exige el artículo 456 bis del citado Código de que realmente se cometió un ilícito penal. Los hechos que se obtienen de estos antecedentes poseen una justificación lógica que torna más que plausible aquélla conforme a la cual Eduardo Frei Montalva no fue víctima de homicidio, sino que falleció como consecuencia de complicaciones médicas».
Consulte texto completo de la sentencia
(Fuente: Poder Judicial)

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