Corte de Santiago rechazó recurso de nulidad interpuesto por municipio contra sentencia que lo condenó a indemnizar perjuicios por enfermedad profesional

Recurrente no acreditó haber adoptado las medidas necesarias de manera diligente para evitar  que la demandante haya estado expuesta a factores de riesgo en su área de trabajo que generaron su padecimiento

En días recientes la Décima sala de la Corte de Apelaciones de Santiago desechó un recurso de nulidad interpuesto por una municipalidad contra la sentencia que la condenó a indemnizar perjuicios por concepto de daño moral frente a la enfermedad de origen profesional que presentó la actora. La municipalidad recurrente fundó su recurso en la errónea aplicación alegando que el sentenciador del fondo cita lo prescrito en el artículo 184 del Código del Trabajo, sin señalar en qué funda la responsabilidad objetiva del empleador y la obligación de indemnizar o reparar daños ocasionados por la enfermedad profesional, sin considerar la responsabilidad del empleador por culpa o dolo en la producción de daños establecida en el artículo 69 de la Ley 16.744, siendo a su parecer esta última aplicable al caso.
Los sentenciadores tomando en consideración lo resuelto previamente por la Corte Suprema, observan que «se ha sostenido que el empleador se constituye en deudor de seguridad de sus trabajadores, lo cual importa exigir la adopción de todas las medidas correctas y eficientes, destinadas a proteger la vida y la salud de aquellos, y que el citado precepto, establece el deber general de protección de la vida y salud de sus trabajadores, impuesto por el legislador a los empleadores, siendo el cumplimiento cabal e íntegro de esta obligación de una trascendencia superior a la de una simple prestación a que se somete una de las partes en una convención, y evidentemente un principio incorporado a todo contrato, siendo un elemento de la esencia de éstos y la importancia de su cumplimiento no queda entregado a la voluntad de las partes…
En concordancia con lo previsto en el artículo 1547, inciso tercero del Código Civil, se agrega que la norma en análisis pone de carga del empleador acreditar que ha cumplido con este deber legal de cuidado, si el accidente ha ocurrido dentro del ámbito de actividades que están bajo su control, debiendo en principio presumirse su culpa por el hecho propio, correspondiendo probar la diligencia o cuidado a quien ha debido emplearlo, a la demandada empleadora.
… En consecuencia, la demandante logró acreditar que padece de una enfermedad de Trastorno de Adaptación, y se presume que el empleador adoptó medidas insuficientes y de manera inoportuna, presunción que surge de la obligación de seguridad impuesta por el legislador, y que se califica como de resultado.». Consulte sentencia analizada por Microjuris a continuación

XX C/ ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE SANTIAGO – DÉCIMA SALA

Tribunal: Corte de Apelaciones de Santiago
Sala: Décima
Colección: Jurisprudencia
Cita: MJJ308042
Compendia: Municipalidades, Microjuris, Laboral
VOCES: – LABORAL – ENFERMEDAD PROFESIONAL – INDEMNIZACION DE PERJUICIOS – OBLIGACION DE SEGURIDAD – CALIFICACION LEGAL – PONDERACION DE LA PRUEBA – RECURSO DE NULIDAD – RECHAZO DEL RECURSO –

La demandante logró acreditar que padece de una enfermedad de Trastorno de Adaptación -el organismo administrador del seguro de la Ley 16.744, determinó que la actora padece de una enfermedad de origen profesional- y se presume que el empleador adoptó medidas insuficientes y de manera inoportuna, presunción que surge de la obligación de seguridad impuesta por el legislador, y que se califica como de resultado. De este modo, no existe una contravención formal a la Ley, en específico al artículo 69 letra b) de la Ley 16.744 al acoger la demanda de indemnización de perjuicios.

Doctrina:
1.- Corresponde rechazar el recurso de nulidad deducido por la municipalidad en contra de la sentencia que acogió la demanda de indemnización de perjuicios por enfermedad profesional. Esto, debido a que la demandante logró acreditar que padece de una enfermedad de Trastorno de Adaptación, y se presume que el empleador adoptó medidas insuficientes y de manera inoportuna, presunción que surge de la obligación de seguridad impuesta por el legislador, y que se califica como de resultado. De este modo, no existe una contravención formal a la Ley, en específico al artículo 69 letra b) de la Ley 16.744.

2.- Los hechos que se tuvieron por establecidos están perfectamente subsumidos en el incumplimiento por parte del empleador a la norma contenida en el artículo 184 del Código del Trabajo. En efecto, se determinó que la prueba del demandado solo tiende a acreditar el cumplimiento formal de medidas de seguridad, pero no desacredita lo demostrado en cuanto a que la demandante estuvo expuesta a factores de riesgo presentes en el área de trabajo, relacionados con los conflictos que la actora mantuvo durante el 2017 y 2018 con el director del liceo en que se desempeñaba, siendo de responsabilidad del empleador controlar dicho ámbito, para lo cual la ley le obliga a adoptar todas las medidas que sean eficaces para proteger a sus trabajadores. Los actos de hostigamientos no fueron oportunamente indagados por el empleador, indicando las fechas en que la actora denunció dichos hechos contra la dirección del establecimiento en junio de 2017 y la investigación por el acoso laboral denunciado se inició en octubre de 2018. Además, el sentenciador sostiene que si bien se trasladó de la trabajadora a otro establecimiento en marzo del 2018, este traslado del lugar de trabajo no puede ser considerado como un mecanismo de resguardo en su favor, pues no se produjo en el marco de una indagatoria acerca de la efectividad de los hechos de hostigamiento denunciados.

3.- El empleador se constituye en deudor de seguridad de sus trabajadores, lo cual importa exigir la adopción de todas las medidas correctas y eficientes, destinadas a proteger la vida y la salud de aquellos, y el art. 184 del Código del Trabajo, establece el deber general de protección de la vida y salud de sus trabajadores, impuesto por el legislador a los empleadores, siendo el cumplimiento cabal e íntegro de esta obligación de una trascendencia superior a la de una simple prestación a que se somete una de las partes en una convención, y evidentemente un principio incorporado a todo contrato, siendo un elemento de la esencia de éstos y la importancia de su cumplimiento no queda entregado a la voluntad de las partes. En concordancia con lo previsto en el artículo 1547, inciso tercero del Código Civil, se agrega que la norma en análisis pone de carga del empleador acreditar que ha cumplido con este deber legal de cuidado, si el accidente ha ocurrido dentro del ámbito de actividades que están bajo su control, debiendo en principio presumirse su culpa por el hecho propio, correspondiendo probar la diligencia o cuidado a quien ha debido emplearlo, a la demandada empleadora.

Consulte sentencia a texto completo

Speak Your Mind

*

A %d blogueros les gusta esto: