Corte Suprema acogió recurso de unificación, estableciendo que labores prestadas por actora de casa de acogida municipal eran de naturaleza laboral

Demandante no tenía calidad de experta y sus funciones no obedecían a un cometido específico en municipio

En días recientes la Cuarta Sala de la Corte Suprema acogió un recurso de unificación de jurisprudencia, interpuesto por una funcionaria que prestaba labores en una Casa de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia dependiente de una municipalidad. La sentencia en recurso de nulidad desechó la demanda de la actora al considerar que su desempeño se enmarcaba dentro de un cometido específico contemplado en el artículo 4° de la Ley N° 18.883 que autoriza la contratación de honorarios. Los sentenciadores, establecieron que la actora no tenía una calificación que le otorgara el carácter de experta y que las labores que efectuaba no tenían el carácter de cometido específico, sino de funciones mantenidas en el tiempo.

Bajo este prisma debe uniformarse la jurisprudencia, en el sentido que corresponde calificar como vinculaciones laborales, sujetas al Código del Trabajo, a las relaciones habidas entre una persona natural y un órgano de la Administración del Estado, en la medida que dichos lazos se desarrollen fuera del marco legal que establece el artículo 4° de la Ley N° 18.883, que autoriza la contratación, sobre la base de honorarios, ajustada a las condiciones que dicha norma describe, en la medida que las relaciones se conformen a las exigencias establecidas por el legislador laboral para los efectos de entenderlas reguladas por la codificación correspondiente.

Resulta evidente que las funciones para las que fue contratada la demandante, exceden del marco normativo que establece el artículo 4° … Para ello, resulta ilustrativa la determinación de labores establecidas en el fallo de base, las que consistían en el funcionamiento diario y nocturno de la Casa de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia; el velar por el cumplimiento del reglamento interno; el cuidar a los niños en horario diurno durante el tiempo que las mujeres se encuentran en sesiones o reuniones y el ejecutar talleres educativos con las mujeres y sus hijos, labores que, como se advierten, son de una amplitud tal, que no pueden ser consideradas como específicas. Asimismo, es importante destacar que la demandante, pese a no contar con título profesional o alguna calificación especial, fue contratada como «experta».
De esta manera, es claro y no puede desconocerse que las funciones que ejecutaba la demandante, debido a su amplitud y características se corresponden con lo que el artículo 7° del Código del Trabajo asigna a todo vínculo de dependencia directa e inmediatamente regido por él, toda vez que aquellas, como se dijo, no pueden incluirse en el concepto de cometido específico.

Del análisis conjunto de las normas mencionadas precedentemente y del carácter del contrato de honorarios suscrito entre la demandada y la demandante, aparece que se trata de una modalidad a través de la cual la Municipalidad cumple sus fines normativos, no empleando personal propio en ello, sino que a aquellos que sirven a tal finalidad, pero siempre teniendo en consideración el carácter esencial, final y central que trasciende a esta decisión, en cuanto a estar cumpliendo uno de sus objetivos, que no es otro que satisfacer las exigencias de la comunidad a la cual sirve, con un claro propósito de promoción social que en este caso se ejecuta por medio de la demandada en forma permanente y habitual, tarea de ordinario cumplimiento que por ley se le encomienda, de modo que no puede sostenerse que la relación existente entre las partes se enmarcó dentro de la hipótesis excepcional contenida en el artículo 4° de la ley N° 18.883″. Consulte sentencia analizada por Microjuris a continuación:

MALDONADO OTÁROLA, MIRIAM C/ ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE PUERTO MONTT – CUARTA SALA

Tribunal: Corte Suprema
Sala: Cuarta
Colección: Jurisprudencia
Cita: MJJ308465
Compendia: Municipalidades, Microjuris, Laboral
VOCES: – LABORAL – MUNICIPALIDADES – ACCION DECLARATIVA – HONORARIOS – RELACION DE SUBORDINACION – RELACION DE DEPENDENCIA – INTERPRETACION DE LA LEY – RECURSO DE UNIFICACIÓN DE JURISPRUDENCIA – RECURSO ACOGIDO – SENTENCIA DE REEMPLAZO –

Las funciones para las que fue contratada la demandante, exceden del marco normativo que establece el artículo 4° de la ley 18.883. Las labores establecidas que consistían en el funcionamiento diario y nocturno de la Casa de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia; el velar por el cumplimiento del reglamento interno; el cuidar a los niños en horario diurno durante el tiempo que las mujeres se encuentran en sesiones o reuniones y el ejecutar talleres educativos con las mujeres y sus hijos, labores que son de una amplitud tal, que no pueden ser consideradas como específicas. Asimismo, se destaca que la demandante, pese a no contar con título profesional o alguna calificación especial, fue contratada como «experta».

Doctrina:
1.- Corresponde acoger el recurso de unificación de jurisprudencia deducido por la parte demandante en contra de la sentencia que rechazó la demanda de despido injustificado al estimar que los servicios prestados por la actora se realizaron en el marco de lo dispuesto en el artículo 4 de la ley 18.883. Al respecto, yerran los sentenciadores pues resulta evidente que las funciones para las que fue contratada la demandante, exceden del marco normativo que establece el artículo 4° de la ley 18.883. Para ello, resulta ilustrativa la determinación de labores establecidas en el fallo de base, las que consistían en el funcionamiento diario y nocturno de la Casa de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia; el velar por el cumplimiento del reglamento interno; el cuidar a los niños en horario diurno durante el tiempo que las mujeres se encuentran en sesiones o reuniones y el ejecutar talleres educativos con las mujeres y sus hijos, labores que, como se advierten, son de una amplitud tal, que no pueden ser consideradas como específicas. Asimismo, es importante destacar que la demandante, pese a no contar con título profesional o alguna calificación especial, fue contratada como «experta». De esta manera, es claro y no puede desconocerse que las funciones que ejecutaba la demandante, debido a su amplitud y características se corresponden con lo que el artículo 7° del Código del Trabajo asigna a todo vínculo de dependencia directa e inmediatamente regido por él, toda vez que aquellas no pueden incluirse en el concepto de cometido específico.

2.- Del carácter del contrato de honorarios suscrito entre la demandada y la demandante, aparece que se trata de una modalidad a través de la cual la Municipalidad cumple sus fines normativos, no empleando personal propio en ello, sino que a aquellos que sirven a tal finalidad, pero siempre teniendo en consideración el carácter esencial, final y central que trasciende a esta decisión, en cuanto a estar cumpliendo uno de sus objetivos, que no es otro que satisfacer las exigencias de la comunidad a la cual sirve, con un claro propósito de promoción social que en este caso se ejecuta por medio de la demandada en forma permanente y habitual, tarea de ordinario cumplimiento que por ley se le encomienda, de modo que no puede sostenerse que la relación existente entre las partes se enmarcó dentro de la hipótesis excepcional contenida en el artículo 4° de la ley N° 18.883.

3.- La acertada interpretación del artículo 1° del Código del Trabajo, en armonía con el artículo 4° de la Ley N° 18.883, está dada por la vigencia de dicho Código para las personas naturales contratadas por la Administración del Estado, que aun habiendo suscrito sucesivos contratos de prestación de servicios a honorarios, por permitírselo el estatuto especial que regula a la entidad contratante, se desempeñan en las condiciones previstas por el Código del ramo. Bajo este prisma debe uniformarse la jurisprudencia, en el sentido que corresponde calificar como vinculaciones laborales, sujetas al Código del Trabajo, a las relaciones habidas entre una persona natural y un órgano de la Administración del Estado, en la medida que dichos lazos se desarrollen fuera del marco legal que establece el artículo 4° de la Ley N° 18.883, que autoriza la contratación, sobre la base de honorarios, ajustada a las condiciones que dicha norma describe, en la medida que las relaciones se conformen a las exigencias establecidas por el legislador laboral para los efectos de entenderlas reguladas por la codificación correspondiente.

Consulte sentencia a texto completo.

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