Corte Suprema revocó sentencia y acogió recurso de protección de funcionario municipal que se desempeñaba en teletrabajo al cuidado de su hijo contra acto que le ordenó retomar funciones presenciales

Las medidas de la Ley N° 21.342 constituyen un esquema básico de protección aplicables a funcionarios y se deben aplicar de forma extensiva bajo un criterio de razonabilidad.

Recientemente, la Terca Sala de la Corte Suprema revocó la sentencia que desechó un recurso de protección interpuesto por un funcionario contra el decreto alcaldicio que dispuso que éste debía retornar a prestar funciones presenciales, en circunstancia de encontrarse realizando labores en teletrabajo al tener que cuidar a su hijo de 2 años de edad, quedando comprendido dentro de las situaciones protegidas por la Ley N° 21.342 que «Establece protocolo de seguridad sanitaria laboral para el retorno gradual y seguro al trabajo en el marco de la alerta sanitaria decretada con ocasión de la enfermedad de covid-19 en el país y otras materias que indica». El tribunal luego de constatar que la sentencia de primer grado no desarrolla sobre la aplicabilidad de la Ley N°21.342 a este tipo de funcionarios, expresa que sus disposiciones deben «servir como esquema básico para la aplicación de medidas de protección tanto para los funcionarios como para sus familias y especialmente en el caso sub iudice, de niños que las conforman, deberá analizarse si la decisión de la autoridad aparece revestida de la necesaria razonabilidad para rechazar la solicitud de permanencia en teletrabajo formulada por el actor». Continúa el razonamiento en torno a que «el recurrente mantiene una efectiva necesidad de permanecer en su hogar para dedicarse al cuidado de su hijo y, si bien las razones por las cuales ello debe concretarse no se condicen de modo exacto con los casos expuestos en el artículo 1 de la ya aludida ley»…, «tal como se indicó en el motivo cuarto, la norma legal en esta materia se erige como una estándar general, no en un catastro hermético y excluyente de situaciones a las cuales se deben aplicar los criterios que subyacen a su dictación, que en la especie no son sino la protección de la niñez».
«…Habiéndose acreditado la necesidad por parte del recurrente de la medida solicitada, ya que en los hechos tiene bajo su cuidado a su hijo menor de 2 años de vida – por imposibilidad de la madre de llevarlo a cabo – resulta arbitraria la decisión de la autoridad edilicia en cuanto le niega la posibilidad de seguir realizando sus labores por vía de teletrabajo; ello, por lo demás, en ausencia de prueba en contrario que permita acreditar de modo fehaciente la estricta necesidad de presencialidad en el desarrollo de su función, así como del eventual perjuicio para el municipio en que se mantenga dicho régimen excepcional al funcionario». Consulte sentencia analizada por Microjuris a continuación:

BARRIENTOS C/ ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE PUERTO MONTT – TERCERA SALA

Tribunal: Corte Suprema
Sala: Tercera
Colección: Jurisprudencia
Cita: MJJ308551
Compendia: Microjuris, Laboral, municipalidades

VOCES: – LABORAL – MUNICIPALIDADES – IGUALDAD ANTE LA LEY – FUNCIONARIOS PUBLICOS – TELETRABAJO – CORONAVIRUS – DERECHOS Y DEBERES DE LOS PADRES – RECURSO DE APELACION – RECURSO ACOGIDO –

Habiéndose acreditado la necesidad por parte del funcionario municipal de mantener el teletrabajo, ya que en los hechos tiene bajo su cuidado a su hijo menor de 2 años de vida – por imposibilidad de la madre de llevarlo a cabo – resulta arbitraria la decisión de la autoridad edilicia en cuanto le niega la posibilidad de seguir realizando sus labores por vía de teletrabajo; ello, por lo demás, en ausencia de prueba en contrario que permita acreditar de modo fehaciente la estricta necesidad de presencialidad en el desarrollo de su función, así como del eventual perjuicio para el municipio en que se mantenga dicho régimen excepcional al funcionario.

Doctrina:

1.- Corresponde revocar la sentencia apelada y acoger el recurso de protección deducido por el funcionario municipal en contra del Decreto Alcaldicio que dispuso el regreso a trabajo presencial a su respecto, no obstante que debe hacerse cargo del cuidado de su hijo de 2 años de edad, debido a la imposibilidad de su cónyuge de hacerlo. Al respecto, la Ley Nº 21.342 se yergue como un estándar general de seguridad en el trabajo en el contexto de la contingencia sanitaria que aún afecta al país y por ende, aun cuando pudiera desprenderse del empleo de los términos «empleador» y «trabajadores» que no resulta forzoso para los órganos de la administración su ejecución directa , lo cierto es que es una norma que resulta igualmente aplicable, en el contexto de pandemia, en el que la aplicación de medidas sanitarias que protejan a la población resultan no solo necesarias, sino exigibles a todas las autoridades del país, considerando por lo demás el carácter obligatorio de los dictámenes de Contraloría General de la República para las entidades como la recurrida. Así, habiéndose acreditado la necesidad por parte del funcionario municipal de mantener teletrabajo, ya que en los hechos tiene bajo su cuidado a su hijo menor de 2 años de vida – por imposibilidad de la madre de llevarlo a cabo – resulta arbitraria la decisión de la autoridad edilicia en cuanto le niega la posibilidad de seguir realizando sus labores por vía de teletrabajo; ello, por lo demás, en ausencia de prueba en contrario que permita acreditar de modo fehaciente la estricta necesidad de presencialidad en el desarrollo de su función, así como del eventual perjuicio para el municipio en que se mantenga dicho régimen excepcional al funcionario.

2.- La medida cuestionada ha afectado la garantía de igualdad ante la ley del actor, desde que estando en una de las situaciones contempladas en la ley, pues está al cuidado de su hijo menor, al menos de manera temporal, se le impide acceder a una modalidad de trabajo, que le permita ejecutar a cabalidad dicho cuidado.

3.- El recurrente acreditó que es padre de un menor de 2 años, precisamente una de las hipótesis contempladas en la ley para acceder al teletrabajo, esto es, y que su cónyuge por prescripción médica no puede dedicarse a su cuidado, requiriéndose su presencia para tal fin (según lo certifica el médico tratante), por lo que necesariamente debe concluirse que está en la hipótesis de «al trabajador o trabajadora que tenga bajo su cuidado a un menor de edad», no distinguiendo la ley si dijo cuidado debe ser permanente o temporal, no siendo lícito en consecuencia al intérprete distinguir.

4.- El funcionario municipal recurrente ha desempeñado sus labores, en modalidad de teletrabajo desde que se impusieron restricciones sanitarias de movilidad, debido al avance de la pandemia de Covid 19, de ello dan cuenta los propios dichos de la recurrida y de igual modo, se allegaron informes semanales de trabajo que debe remitir, de cuyo análisis, igualmente se concluye que tal modalidad no ha sido óbice para el cumplimiento de sus obligaciones laborales, y, de contrario, la recurrida no ha acreditado de modo fehaciente que las funciones por él desempeñadas requieran para su correcta ejecución, como lo sostuvo, de su asistencia presencial. En consecuencia, el recurrente mantiene una efectiva necesidad de permanecer en su hogar para dedicarse al cuidado de su hijo y, si bien las razones por las cuales ello debe concretarse no se condicen de modo exacto con los casos expuestos en el artículo 1 de la ley 21.342, la norma legal en esta materia se erige como una estándar general, no en un catastro hermético y excluyente de situaciones a las cuales se deben aplicar los criterios que subyacen a su dictación, que en la especie no son sino la protección de la niñez.

Consulte sentencia  a texto completo

Speak Your Mind

*

A %d blogueros les gusta esto: