Corte de Apelaciones de Santiago rechaza recurso de queja y mantiene fallo que desestimó revocación de dominio en internet

La Corte no dio lugar al arbitrio deducido en representación de la empresa de productos de limpieza.

La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de queja deducido en contra de la resolución que desestimó la revocación de registro solicitada por la titular de dominios similares.

El fallo observa que, el juez árbitro realizó a lo largo de su fallo, las consideraciones apropiadas respecto de la cuestión debatida, por lo tanto la litis sometida a su consideración fue abordada de manera razonada, realizando una valoración de la prueba aportada, llegando a su convicción dentro de los parámetros que este tipo de procedimientos exige.

La resolución agrega que cabe tener presente que los árbitros son jueces de la República. Tienen potestad jurisdiccional y competencia para conocer de aquellas materias en el orden temporal que le encarguen las partes; y tratándose de un árbitro arbitrador opera la llamada presunción de prudencia, que consiste en la aplicación de la equidad y la justicia conforme al ámbito que establece el derecho que regla su funcionamiento.

“En tal sentido, no aparece que la labor desarrollada por el árbitro hubiere vulnerado el campo de su competencia ni tampoco que haya realizado infracción de ley o garantía del debido proceso, de tal entidad que haga procedente acoger la reclamación del quejoso”, añade.

Asimismo, en la especie, se advierte que el juez recurrido se hizo cargo de la contienda, fallándola de una determinada manera, abordando los respectivos capítulos de discordia y analizando la prueba pertinente al efecto”, afirma la resolución.

Para el tribunal de alzada, no puede prosperar un arbitrio extraordinario, como es el recurso de queja, fundado en que el tribunal llegó a una conclusión diversa de la planteada por la recurrente, toda vez que del análisis de los antecedentes se tiene por un lado que el sentenciador analizó la prueba aportada, la valoró y para llegar a la conclusión a que arribó, realizó un acto de ponderación lógico-racional ejecutado conforme a las prácticas usuales en el desarrollo del razonamiento judicial.

“Por otra parte –continúa– se advierte que el recurrente confronta el razonamiento del tribunal con el suyo propio, materia que de acuerdo a la doctrina resulta insuficiente, toda vez que en principio, se ha de respetar la valoración de la prueba realizada por el sentenciador siempre que esta no sea manifiestamente ilógica, irracional, arbitraria o absurda o que conculque principios generales del derecho”.

Finalmente, se concluye que, tal como se ha sostenido, reiteradamente por esta Corte, en la valoración de la prueba practicada en el curso del proceso debe primar el criterio objetivo e imparcial del Juzgador sobre el Juicio hermenéutico, subjetivo y parcial de la parte, de modo que es preciso acreditar una equivocación clara y evidente en el juicio valorativo del órgano jurisdiccional para estar frente a una falta o abuso grave como aquella a que se refiere el artículo 545 del Código Orgánico de Tribunales.

Consulte texto completo de la sentencia.

(Fuente: Poder Judicial).

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