TOP de Rancagua condena a profesora por tratos degradantes a alumnos con discapacidad

Se condenó a dos penas de 200 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional, en calidad de autora del delito consumado y reiterado de sometimiento a trato degradante, causando grave daño a la dignidad de una persona discapacitada.

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua condenó a dos penas de 200 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional, a B.D.C.G.O., en calidad de autora del delito consumado y reiterado de sometimiento a trato degradante, causando grave daño a la dignidad de una persona discapacitada. Ilícito perpetrado entre marzo y julio de 2019.

Se aplicó, además, a G.O. las accesorias legales de suspensión de todo cargo u oficio público, la inhabilitación absoluta temporal para ejercer empleos, oficios o profesiones ejercidos en ámbitos educacionales, de la salud o que involucren una relación directa y habitual con personas en situación de discapacidad y la incapacidad para obtener los cargos, empleos, oficios y profesiones mencionados, por el tiempo de cada condena.

Asimismo, la sentenciada deberá asistir a programas de rehabilitación durante 60 días, y cumplir con la prohibición de acercarse a las víctimas, domicilios, lugar de cuidado, trabajo o estudio, así como a cualquier otro lugar al que concurran o visite habitualmente, durante el tiempo de cumplimiento de las condenas y por el término de dos años tras su cumplimiento.

El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, entre el 1 de marzo y el 28 de julio de 2019, la condenada se desempeñó como profesora, periodo en que: «(…) con excepción de los días que estuvo con licencia médica, permiso o en paro, ha sometido a sus estudiantes quienes padecen de deficiencias físicas, metales y/o sensoriales, en especial a sus alumnos discapacitados (…) y (…), a un trato degradante efectuado diversas conductas de maltrato psicológico o verbal, tales como gritos, ofensas, uso de expresiones vejatorias, poniéndoles sobrenombres ofensivos, humillándolos delante de sus propios compañeros o pares, separándolos de su clase o enviándolos a otros lugares a lavarse, entre otras humillaciones, causando a todos ellos una grave afectación a su autoestima y dignidad como persona, al punto que algunos de ellos ya no desean volver al colegio, al menos mientras dicha profesora impacta clases en aquel establecimiento.

(Fuente: Poder Judicial).

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