Corte Suprema redujo multa de corporación municipal al determinar que su acción de condicionar la matrícula de un alumno a la presentación del certificado de tratamiento de un especialista, no importaba discriminación arbitraria

De los antecedentes se observó que el trato recibido por el alumno fue diferenciado pero no arbitrario, atendidas las circunstancias anteriores y su conducta en torno a llegar a acuerdos.


En días recientes la Tercera Sala de la Corte Suprema rechazó un recurso de apelación interpuesta por una corporación municipal de educación frente a la resolución que desestimó su reclamación judicial contra la imposición de una multa de la Superintendencia de Educación por conducta grave, con declaración de que se recalificó la infracción a leve, al no existir en el actuar de la recurrente -quien dejó en calidad de condicional la matrícula de un alumno por efectos conductuales bajo el compromiso de que sus padres presentaran un certificado de un especialista que indicara que lo estaba atendiendo- discriminación arbitraria. De esta manera, si bien el actuar del establecimiento fue diferenciado esto no tuvo un carácter arbitrario, por lo que en la parte dispositiva de la sentencia se redujo la multa de 51 UTM a 1 UTM.
Los sentenciadores advirtieron que «resulta efectivo que el establecimiento ha realizado una diferenciación con el alumno J.P.G., sin embargo, de manera alguna podría estimarse que dicho trato diferenciado resulte arbitrario, por cuanto encuentra su sustento en la conducta disruptiva del alumno, que no sólo ha incidido sobre su propio bienestar sino también el de sus compañeros, la cual fue informada a los padres en reiteradas oportunidades, sin que se hubiere logrado el compromiso de estos últimos en contribuir con la formación integral del niño.
En este escenario, el establecimiento ha optado por no condicionar la permanencia del alumno en el colegio, por la vía disciplinaria, sino por solicitar a los padres que la matrícula del año siguiente fuera acompañada de un compromiso serio relacionado con la intervención de los profesionales competentes, para así asegurar el máximo bienestar, tanto del alumno como del resto de los miembros de la comunidad educativa.
… corolario de todo lo anterior es que no sea posible estimar que se trate de hechos que vulneren «los deberes y derechos establecidos en la normativa educacional que no sean calificados como infracción grave». En consecuencia – y teniendo en consideración los términos del recurso de apelación – no corresponde sino calificar el hecho como uno que no tiene asociada una sanción especial y, en ese sentido, una vulneración de carácter leve».

Consulte sentencia analizada por Microjuris a continuación:

CORPORACIÓN MUNICIPAL DE SERVICIOS Y DESARROLLO DE MAIPÚ C/ SUPERINTENDENCIA DE EDUCACIÓN – TERCERA SALA

Tribunal: Corte Suprema
Sala: Tercera
Colección: Jurisprudencia
Cita: MJJ328213
Compendia: Microjuris
VOCES: – ADMINISTRATIVO – EDUCACION – ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES – MATRÍCULA DEL ALUMNO – SANCIONES ADMINISTRATIVAS – EXPULSION DE ALUMNOS – REGLAMENTO INTERNO DEL ESTABLECIMIENTO EDUCATIVO – MULTA – PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD – PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO – RECURSO DE APELACION – RECHAZO DEL RECURSO –

El colegio optó por no usar la vía disciplinaria, sino por realizar un acompañamiento que permitiera al niño adaptarse al contexto educativo. Por lo tanto, si bien no se ajustó al Reglamento Interno, realizó una infracción de carácter leve.

Doctrina:
1.- Corresponde confirmar la sentencia apelada y rechazar el reclamo de ilegalidad interpuesto contra la sanción de multa impuesta en razón de infracciones a la normativa educacional, si bien determinando que la cuantía de la infracción es menor. Esto, puesto que no es posible estimar que la infracción se trate de hechos que vulneren «los deberes y derechos establecidos en la normativa educacional que no sean calificados como infracción grave». En consecuencia, no corresponde sino calificar el hecho como uno que no tiene asociada una sanción especial y, en ese sentido, una vulneración de carácter leve.

2.- Corresponde distinguir entre las consecuencias de carácter disciplinario y otras medidas que los colegios pueden adoptar en relación a sus alumnos. En efecto, tal como expresa la Superintendencia de Educación, la condicionalidad corresponde a una sanción que, luego del procedimiento respectivo, gatillado en la comisión de una falta a la normativa del Reglamento Interno del establecimiento, tiene consecuencias en la permanencia o continuidad de los estudios del alumno. Ello no ha sido lo ocurrido en este caso, muy por el contrario, frente a hechos que afectaron la convivencia escolar, el colegio optó por no usar la vía disciplinaria, sino por realizar un acompañamiento que, con la colaboración de los padres, permitiera al niño adaptarse al contexto educativo.

3.- El establecimiento ha realizado una diferenciación con el alumno, sin embargo, de manera alguna podría estimarse que dicho trato diferenciado resulte arbitrario, por cuanto encuentra su sustento en la conducta disruptiva del alumno que no sólo ha incidido sobre su propio bienestar sino también el de sus compañeros, la cual fue informada a los padres en reiteradas oportunidades, sin que se hubiere logrado el compromiso de estos últimos en contribuir con la formación integral del niño. En este escenario, el establecimiento ha optado por no condicionar la permanencia del alumno en el colegio por la vía disciplinaria, sino por solicitar a los padres que la matrícula del año siguiente fuera acompañada de un compromiso serio relacionado con la intervención de los profesionales competentes, para así asegurar el máximo bienestar, tanto del alumno como del resto de los miembros de la comunidad educativa.

Consulte sentencia a texto completo

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