Corte Suprema acoge unificación de jurisprudencia y condena por despido injustificado a trabajador de empresa subcontratista

Se estableció yerro en la sentencia impugnada, dictada por la Corte de Apelaciones de Temuco, al confirmar la de primer grado que acogió las excepciones de finiquito, pago, transacción y cosa juzgada.

La Corte Suprema acogió el recurso de unificación de jurisprudencia y, en sentencia de reemplazo, condenó a la empresa Constructora Möller y Pérez Cotapos S.A. (demandada principal) y al Servicio de Salud Araucanía Sur (dueña de la obra o faena) por despido injustificado de trabajador, que prestó servicios, como jornal, en el Hospital de Padre Las Casas.

El fallo señala que, en la especie, se fijó como un hecho no controvertido que el actor celebró finiquitos al término de cada una de las parcialidades a través de las cuales se desarrolló su vínculo con la demandada, los que cumplieron con las formalidades legales a las que se ha hecho referencia. Desde este punto de vista, y solo tomando como elemento de análisis lo antes señalado, se podría concluir que habría existido el consentimiento idóneo y poder liberatorio respecto de todos los aspectos que formaron parte de la relación laboral presuntamente extinguida al término de cada uno de los contratos a plazo celebrados entre las partes.

La resolución agrega que, lo que constituye el fondo de la controversia no radica en el poder liberatorio que tiene el referido acuerdo entre partes, sino que en este preciso caso, él no ha podido alterar la naturaleza jurídica del contrato habido entre los intervinientes, naturaleza que se mantendrá incólume de manera independiente de las aseveraciones que las partes formulen en el texto o en cualquier otro.

Por otro lado indica que si bien normalmente el finiquito será suficiente acreditar del término del contrato individual de trabajo, su fuerza probatoria se debilita cuando es contemporáneo a una nueva contratación por el mismo empleador, como ocurre en el caso de autos. Este debilitamiento se debe a que bajo la forma del término del vínculo del trabajo a plazo o por obra o faena determinada, seguida del establecimiento de uno de igual índole entre los mismos empleadores y trabajador, puede existir una relación laboral continua.

Asimismo se indica que, el finiquito no es más que la renuncia de derechos durante la vigencia del contrato de trabajo.

Para el máximo tribunal: “A lo anterior cabe agregar que el Derecho Laboral, en su ámbito especial, tuitivo y de protección, ha privilegiado el carácter irrenunciable de los derechos laborales mientras subsista el contrato de trabajo, pues asume que existe una significativa asimetría de poder negociador entre el empleador y el trabajador individual. Se comprende que el trabajador, para quien perder su trabajo puede resultar extremadamente gravoso, acepte renunciar a sus derechos laborales a objeto de mantener su trabajo. Nada hay de sorprendente, por tanto, en que acepte firmar un finiquito como condición para poder continuar trabajando bajo el mismo empleador, aunque sea bajo la forma de un nuevo contrato”.

“De conformidad con lo razonado se sigue que el finiquito no puede constituir plena prueba del término de la relación laboral cuando el trabajador ha seguido laborando para idéntico empleador, en similares condiciones, como aconteció en este caso. Su valor probatorio deberá ser apreciado conforme a las reglas de la sana crítica en conjunto con las demás pruebas rendidas en juicio”, advierte.

Para la Sala Laboral: “Cabe presumir que por regla general el finiquito es otorgado libremente, de manera que ha de reconocerse su poder liberatorio, pero no cabe entenderlo así cuando su celebración es condición para la celebración de un nuevo contrato con igual empleador, para desempeñar un trabajo similar. Por esta razón, en semejante contexto, se debilita su capacidad para probar que el contrato de trabajo era efectivamente uno a plazo. El tribunal bien puede, como se señaló, ponderando toda la prueba recibida de conformidad con las reglas de la sana crítica, concluir que la relación laboral era efectivamente indefinida, sin que haya referencia alguna en el artículo 177 del Código del Trabajo que obste a esta interpretación”.

Asimismo, el fallo consigna: “Que, por lo demás, útil resulta traer a colación el principio de la irrenunciabilidad de los derechos de los trabajadores en tanto subsista el contrato de trabajo, según lo dispone el inciso segundo del artículo 5° del Código del ramo. Ciertamente, si en la especie la desvinculación no se produjo, por cuanto el actor siguió desempeñando sus servicios sin solución de continuidad, no es posible que los señalados finiquitos hayan modificado el tipo de vínculo laboral que se fue construyendo entre las partes a lo largo de los años. En definitiva, no se trata de restar valor a un acuerdo de voluntades, sino que al haberse configurado un contrato de carácter indefinido, dicho pacto no podía alterar la naturaleza jurídica del contrato celebrado por las partes”.

“Que –prosigue– en este orden de consideraciones, en el Derecho del Trabajo tiene aplicación el principio conocido como primacía de la realidad, debiendo privilegiarse lo que ocurre en el terreno de los hechos, incluso sobre lo formalizado por escrito por las partes, y en este contexto, la sucesiva existencia de diversos contratos a plazo determinado e indeterminado, celebrados entre las mismas partes para llevar a cabo idéntica tarea –jornal– y en idéntico lugar –Hospital de Padre Las Casas–, todos terminados con sus respectivos finiquitos para volver a celebrarse otros en similares condiciones el mismo día, demuestra, como ya se señaló, que en los hechos y más allá de lo expresado en los finiquitos, se está ante una única relación laboral permanente y continua”.

“Que, por lo reflexionado, en cuanto a la causal de nulidad deducida por la parte demandante, contemplada en el artículo 477 del Código del Trabajo, en concordancia con los artículos 5, 159 N°4 y 177 del mismo cuerpo legal, la Corte de Apelaciones de Temuco se equivoca al desestimarla, pues la sentencia de instancia efectuó una errada aplicación a tales normas al acoger la excepción de finiquito, pago, transacción y cosa juzgada, accediendo a la demanda en forma parcial”, concluye el fallo de unificación.

Por tanto, se resuelve en la sentencia de reemplazo que: “se condena a la parte demandada a pagar las siguientes prestaciones: a) Indemnización sustitutiva del aviso previo: $810.967. b) Indemnización por años de servicios: $2.432.901. c) $1.216.451 correspondiente al recargo legal del 50% sobre la indemnización citada anteriormente; d) Devolución de descuento indebido AFC: $211.150.

IV. Que la cantidad otorgada en la letra a) será reajustada de conformidad a lo dispuesto en el artículo 173 del Código del Trabajo y las restantes conforme al artículo 63 del mismo cuerpo legal.
V.- Que la demandada queda obligada al pago subsidiario de las prestaciones declaradas en esta sentencia a excepción de la letra d)”.

Consulte texto completo de la sentencia.

(Fuente: Poder Judicial),

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