Corte Suprema rechaza recurso de casación y confirma fallo que acogió reivindicación de inmueble presentada por el Serviu de Arica y Parinacota

Se descartó infracción de ley en la sentencia impugnada, dictada por la Corte de Apelaciones de Arica, que confirmó la de primer grado que dio lugar a la demanda.

La Corte Suprema rechazó el recurso de casación en el fondo interpuesto en contra de la sentencia que acogió demanda de reivindicación de inmueble, presentado el Serviu de la Región de Arica y Parinacota, y que le ordenó a la demandada proceder a la restitución del bien raíz, bajo apercibimiento de ser lanzada con auxilio de la fuerza pública, junto con los demás ocupantes.

El fallo señala que, en lo que concierne a la transgresión del artículo 1712 del Código Civil, en cuanto dice relación con las presunciones judiciales, basta para desestimar este acápite del arbitrio, el señalar lo que esta Corte ha resuelto reiteradamente, esto es, que su establecimiento corresponde a una facultad privativa de los tribunales del fondo apreciar los caracteres de gravedad, precisión y concordancia que deben reunir las presunciones y que la Corte de Casación carece de facultades para abordar el examen de las probanzas de que talen presunciones emanan, valorar su mérito justificativo y rever la estimación que de ellos hicieron los sentenciadores. (C. Suprema, 4 enero 1967, R., t.64, sec. 1ª, p.1).

La resolución agrega que, en consecuencia, cabe concluir que la apreciación de la prueba documental, entendida como el análisis que efectúan de ella los sentenciadores de la instancia, para establecer cada uno de los elementos que consagra el legislador para regular su fuerza probatoria, queda entregada a dichos magistrados y escapa al control del Tribunal de Casación.

Asimismo indica que, evidenciándose la inexistencia de una transgresión a las leyes que rigen la prueba, se revela que las conculcaciones que se acusan en el libelo del casación persiguen desvirtuar, por medio del afincamiento de nuevos hechos, el supuesto fáctico fundamental asentado por los jueces del grado, esto es, que la demandante es la propietaria del inmueble cuya reivindicación se persigue y que el mismo está siendo ocupado por la demandada, pese a haber sido sancionada aquella conforme a lo dispuesto en el artículo 61 del Decreto Supremo N°49, siendo excluida del proyecto habitacional Altos del Mar II.

Para el máximo tribuna, cabe recordar que los tribunales del fondo son los únicos facultados para fijar los hechos de la causa y que, efectuada en forma correcta esa labor, con sujeción al mérito de los antecedentes, probanzas aportadas por las partes, interpretación y aplicación de las normas pertinentes al caso de que se trata, ellos resultan inamovibles para esta Corte, conforme lo prevé el artículo 785 del Código de Procedimiento Civil, no siendo posible revisarlos en sede de casación, debido a que, como ya se ha expuesto, los antecedentes involucrados en el alegato de casación de la demandada no han dejado de manifiesto que una desatención, como la referida, haya tenido lugar, correspondiendo solo entender que la sentencia impugnada no quebrantó los preceptos que rigen la prueba, en conformidad con los cuales este tribunal de casación habría podido variar los hechos que vienen determinados en la litis y, por esa vía, revertir la decisión de acoger la demanda.

Por otra parte indica que en cuanto a la alegación relativa a que la propiedad adquirida por la demandada no reuniría las características descritas en la letra a) del artículo 4 del tantas veces citado Decreto Supremo N°49, la sentencia del tribunal a quo también estableció, en su motivo 12°, que aquellas alegaciones debieron esgrimirse en sede administrativa y que, por su naturaleza, no pueden restarle ejecutividad al acto administrativo que revocó el beneficio a la demandada, razón por la cual y por los argumentos antes expresados, se trata de un hecho inamovible, que no puede ser modificado en esta sede.

Finalmente concluye que, cabe precisar que el bien a reivindicar se encuentra totalmente singularizado y no existe dudas en cuanto al mismo, tratándose del departamento N°201, ubicado en calle Linderos con Los Andes, Block 12, del Condominio Altos del Mar II, de la comuna de Arica, cuya inscripción de dominio corre a fojas 2685, número 2150 correspondiente al Registro de Propiedad del Conservador de Bienes Raíces de Arica, año 2008. “Que los razonamientos que anteceden conducen, por fuerza, a la conclusión de que la sentencia impugnada por la vía de casación en el fondo no ha incurrido en los yerros preceptivos que se le atribuyen, razón que hace ineludible discernir que, el recurso deducido debe ser desestimado”.

Consulte texto completo de la sentencia.

(Fuente: Poder Judicial).

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